El aumento de precios nos puede llevar a un colapso en la economía mundial

Estados Unidos registra su mayor inflación en 40 años, lo que está causando estragos y una gran amenaza para la economía mundial.

Un incremento del 7% de la inflación respecto al año anterior en Estados Unidos, mostró el crecimiento más acelerado en casi 40 años.

Esto, ha disparado los gastos de las familias, provocado que los aumentos salariales sean ineficientes. Al mismo tiempo que supone una presión para el presidente Joe Biden y la Reserva Federal al tratar de atender lo que se ha convertido en la mayor amenaza para la economía estadounidense y el mundo.

El contexto

Para el 2021 los precios de vehículos, gasolina, alimentos y muebles aumentaron considerablemente como parte de una rápida recuperación a la recesión causada por la pandemia en el 2020.

Igualmente, las enormes inyecciones de ayuda gubernamental y las tasas de interés extremadamente bajas ayudaron a impulsar la demanda de productos. Entre tanto, las vacunas le dieron confianza a la población, con una nueva luz de esperanza, por los que se reactivaron varios sectores como el de restaurantes y bebidas y el turismo.

Sin embargo, mientras los estadounidenses aumentaban sus gastos, las cadenas de suministro pasaban apuros ante la escasez de mano de obra y materia prima, y esto magnificó las presiones sobre los precios.

Al mismo tiempo la aparición de nuevas variantes de covid-19 pone en jaque a los gobiernos, por lo que es probable que las economías tengan que volver a bloquearse. De esta manera, pasará un tiempo antes de que las cadenas de suministro mundiales se recuperen, por lo que el shock de la oferta continuará, manteniendo presiones inflacionistas.

Esta situación ha puesto sobre la mesa una de las pesadillas más grandes a la que nos podemos enfrentar la estanflación.

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Que no es más que la combinación de inflación y estancamiento económico. En otras palabras, la estanflación surge cuando la economía de un país se encuentra estancada, es decir, no crece y, a la vez, se encarece el costo de vida, motivado por una elevada inflación.

Lo peor de esta explosiva combinación es que está destinada a provocar el empobrecimiento de la población.

¿Se trata de un fenómeno transitorio o a largo plazo?

Pese al panorama que hoy se avista, que incluye las preocupaciones persistentes sobre la cadena de suministro y el aumento de casos de la variante ómicron de covid-19, la mayoría de los expertos se mantienen optimistas.

Kristina Hooper, estratega jefa de mercado global de Invesco aseguró que las probabilidades de una estanflación son pocas.

“Uno siempre quiere estar atento a algo como la estanflación, pero no tenemos un alto desempleo en este momento y el crecimiento económico está por encima de la tendencia”. agregó. “¿Corremos el riesgo de estanflación en un entorno de tipos al alza? Sí, pero es poco probable”.

Asimismo, Mike Skordeles, macroestratega estadounidense de Truist Financial, explicó que los inversores deben estar atentos y ver si los consumidores realmente disminuyen sus gastos debido a la inflación. Porque no sería hasta ese momento cuando de verdad deberíamos de preocuparnos por la estanflación.

“Los consumidores pueden llegar a un punto en el que no pagarán precios más altos y eso provocará la destrucción de la demanda. Todavía no hemos llegado”, dijo Skordeles. “La estanflación podría ser una preocupación si los precios más altos persisten durante un período prolongado”.

Pero ¿Cómo impacta al mundo lo que sucede en Estados Unidos?

Lo cierto en estas circunstancias es que hay otro factor en juego y son las tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos, las cuales hasta el momento se mantienen en un nivel cercano al 0%. Pero, la FED ya anunció que habrá aumentos en este año.

Lo que enciende las alarmas es la rapidez y la magnitud en la que pueden hacerse estos aumentos.

De este modo, las decisiones del FED no solo afectan a Estados Unidos, sino que genera reacciones inmediatas en los mercados financieros y, como un efecto en cadena, genera consecuencias en el resto de las economías alrededor del mundo.

Esta reacción se debe a que cualquier movimiento de la Fed hace que grandes flujos de capitales se desplacen de un lugar a otro en el mundo en busca de busca de mejores rentabilidades.

De la misma manera, como consecuencia, los países cuya deuda pública está denominada en dólares, también incide directamente en el nivel de intereses que deberán pagar para cumplir con sus obligaciones financieras, provocando un posible colapso mundial.

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