La nueva política de china empieza a generar desconfianza en los inversores globales ¿de que se trata?

El  presidente, Xi Jinping, anunció una nueva política bautizada como “prosperidad comunitaria”, la cual busca anteponer al ciudadano frente al beneficio empresarial.

No siendo suficiente con la esperada desaceleración económica, ahora los inversores globales desconfían de lo que pueda suceder con la nueva política proclamada por el presidente Jinping, quien se refiere cada vez más a la «prosperidad común» para cerrar la enorme brecha de riqueza en el país. El término apareció esporádicamente en sus primeros ocho años como jefe de Estado. Pero este año, ya ha utilizado el término 65 veces en discursos y reuniones públicas. El año pasado fue un total de treinta veces.

El término apareció esporádicamente en sus primeros ocho años como jefe de Estado. El principal comité de asuntos económicos y financieros del Partido Comunista se ha comprometido a lidiar razonablemente con los altos ingresos, fomentar la filantropía y adoptar otras estrategias para una mejor distribución de los ingresos.

Además de los ultrarricos en China, los ricos «regulares» en China también podrían tener que lidiar con reglas más estrictas. La nueva política ha afectado significativamente a grandes sectores, ejemplo, en el sector inmobiliario, el crecimiento de precios se ha limitado a un 5% anual para los alquileres en las viviendas urbanas.

En agosto, la firma New Oriental Education and Tech vio cómo sus acciones pasaban de 1.362 dólares hongkoneses a tan solo 18, cunado el gobierno chino prohibió las empresas de educación con ánimo de lucro.

La brecha entre ricos y pobres no se ha reducido desde 2015. El 20 por ciento más rico de China gana más de diez veces más que el 20 por ciento más pobre. El país tiene 400 millones de personas, aproximadamente un tercio de la población, que pertenecen a la clase media.

Recientemente, BlackRock —­primera firma extranjera autorizada para vender productos de inversión a ciudadanos chinos— apuntaba: “Estamos sobreponderados sobre una base estratégica, aunque vemos riesgos a corto plazo. El crecimiento se está desacelerando al mismo tiempo que la política es estricta: la represión antimonopolio está en curso.”

Debido a lo que se está viviendo en china, el famoso inversor George Soros, en un reciente artículo de The Wall Street Journal calificó de trágico error invertir en China y reprochaba a la gestora BlackRock su apuesta por el país.

Actualmente, muchas compañías del espacio tecnológico están cotizando en niveles históricamente bajos y con descuentos significativos respecto a sus homólogos de otros países. Cada vez son más las razones para que aumente la desconfianza de los inversores 

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