Las tradiciones navideñas se vienen abajo a causa de la pandemia

Las ciudades azotadas por la crisis sanitaria del COVID-19 están cancelando las celebraciones navideñas para ralentizar los contagios y evitar un colapso hospitalario como resultado de los eventos de la temporada festiva.

La conclusión es que la pandemia se “robó la navidad”; aunque en un principio se creía que las celebraciones de temporada estarían estrictamente controladas para evitar la cancelación de la temporada, muchas ciudades alrededor del mundo han decidido cancelar o solo transmitir por internet sus eventos más icónicos de navidad donde se concentraban decena de miles de personas, un ejemplo es Toronto, la ciudad decidió cancelar su mercado navideño, así como su fiesta anual de Nochevieja en Nathan Phillips Square, además trasladó al mundo virtual su popular Desfile de Papá Noel de 116 años, la comunidad podrá ver desde sus casas el especial de dos horas para la noche del 5 de diciembre, con carrozas, invitados musicales y los tradicionales «payasos famosos».   

Hemos sido testigos como durante estos 8 meses los eventos más importantes en el mundo han sido cancelados por la pandemia, entre ellos se encuentran: Coachella, los Juegos Olímpicos, Tomorrowland, el Gran Premio de Fórmula 1, entre muchos otros.

Así como alrededor del mundo los festivales más populares se han cancelado, lo mismo está sucediendo con las tradiciones navideña, los países están ajustando sus medidas para mantener a salvo a sus ciudadanos durante esta festiva temporada, uno de ellos es Canadá, donde sus ciudades están haciendo uso de la tecnología para transmitir sus icónicos festivales, tal es el caso de Edmonton, la ciudad que decidió volver virtual el Festival of Trees, en lugar de la gala de Navidad local que normalmente es, para recaudar fondos para la Fundación del Hospital Universitario.

 Las reglas COVID-19 restringen todo lo que tiene que ver con las celebraciones, incluyendo a Papa Noel en la lista. Aunque la temporada navideña no se ha eliminado por completo, muchas cosas están cambiando, las campañas de recolección de alimentos y juguetes, las visitas a los centros comerciales, los festivales y desfiles navideños anuales son las actividades que han sentido el impacto de las estrictas reglas contra la pandemia mientras las provincias luchan por contener la segunda ola de casos.

Canadá se encuentra sobrellevando el rebrote de COVID-19 y está tomando las medidas de bioseguridad necesarias para mantener el virus bajo control aun cuando esto significa la cancelación de sus grandes festivales. A pesar de que algunas actividades se acoplaron bajo la modalidad de “drive-thru”, una gran cantidad de personas están viviendo un fuerte golpe emocional al ver como sus tradiciones se vienen abajo.

Lo único claro es que tendremos una celebración de nochevieja tranquila, con las fiestas en casa prohibidas en la mayoría de los lugares solo queda desear un próspero año por Zoom y otras plataformas en línea.

 

 

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