Mientras muchas personas luchan para poder pagar las cuentas al fin de mes, otra gran mayoría pueden ahorrar gran parte de sus ingresos

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El frenón económico generado por la pandemia del coronavirus claramente está afectando a la población mundial, sin embargo, hay algunas personas que están sintiendo más fuerte el quebranto de sus finanzas en comparación con aquellos que aún continúan con una estabilidad laboral.

El cierre obligatorio de las empresas no esenciales ha llevado a que millones de personas se queden sin empleo como resultado de la medida para combatir el nuevo brote del coronavirus, ahora, los gobiernos de cada país luchan por brindar solvencia económica a la “la población vulnerable” para que sobrevivan durante este tiempo de crisis confinados en casa. La pandemia ha provocado que el Fondo Monetario Internacional (FMI) declarara recesión económica mundial mientras que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) informó que dicha situación provocará que la tasa de pobreza en América Latina aumente 4,4 puntos porcentuales, lo cual significa que el número de personas pobres será de casi 29 millones más para este año.

Claramente el panorama no es alentador para los sectores económicos que luchan por mantenerse a flote aún cuando deben mantener sus puertas cerradas, de hecho, en Canadá según el informe realizado por la Federación Canadiense de Negocios Independientes (CFIB) se espera que el 32% de las pequeñas empresas entren en quiebra después de la pandemia.

Desde que se decretó el distanciamiento social obligatorio en Canadá, millones de personas perdieron sus puestos de trabajo lo cual ha generado que la tasa de desempleo del país aumentara a 7.8%, Según Statistics Canada en el mes de marzo se perdieron 1.011.000 empleos en todo el país, lo que elevó la tasa de desempleo un 2.2% a 7.8%.

Tan solo entre el 15 y el 21 de marzo, aproximadamente 1.3 millones de personas no pudieron trabajar mientras que otras 800.000 personas trabajaron la mitad de las horas que normalmente harían. Hasta la fecha, las solicitudes de apoyo federal a los ingresos superan los 4 millones desde el inicio de la pandemia, por la crisis se prevé que un tercio de los inquilinos canadienses no podrán pagar el alquiler de mayo.

El gigante norteamericano también vive una intensa crisis económica, al ser el epicentro del coronavirus las consecuencias han sido peor, pues según el Departamento de Trabajo de Estados Unidos, a inicios de abril 5.2 millones de trabajadores presentaron solicitudes para los beneficios de desempleo. Estudio reveló que cuatro de cada 10 adultos no cuentan con los recursos disponibles para cubrir gastos no planificados de $400.

En tan solo 6 semanas 30 millones de estadounidenses han buscado beneficios de desempleo y las cifras siguen creciendo, el panorama para Estados Unidos no es alentador por que la tasa de pérdidas significa que el desempleo en el país aún está en camino de alcanzar niveles nunca vistos desde la Gran Depresión de la década de 1930.

Según analistas, aproximadamente la mitad de trabajadores estadounidenses trabajan actualmente desde su hogar, lo cual les está permitiendo cuidar sus finanzas personales a pesar de que millones de personas a nivel mundial están viviendo de las ayudas dadas por el gobierno de su país.

La Organización Internacional del Trabajo (OTI) informó que el efecto de la pandemia global de coronavirus sobre el empleo va a ser «devastador», afirmando que solo entre abril y junio de este año, desaparecerá el 6,7% de las horas de empleos, lo que equivale a la pérdida 195 millones de puestos a tiempo completo.

La agencia de la ONU advierte que 4 de cada 5 trabajadores a nivel mundial ya está sufriendo las consecuencias de los confinamientos totales parciales. Se prevé que a nivel global las horas de trabajo perdidas en el segundo trimestre del año van a ser del 6,7%, en Latinoamérica y el Caribe serán del 5,7% mientras que en Centroamérica se sitúan en el 4,5%.

Hay un gran número de personas que viven día  a día de la caridad de los demás, mientras que otra gran parte destinan el dinero recibido de los beneficios otorgados por el gobierno solo para proveerse de alimentos y medicinas, ignorando el pago de alquiler y de demás obligaciones financieras, pues afirman no tener capacidad económica para responder con sus mensualidades.

También está la otra cara de la moneda, a pesar de que el número de despidos continúa aumentando, aún hay personas que están laborando desde casa y otros que hacen parte de las “empresas esenciales”, son precisamente ellos quienes continúan ahorrando parte de su salario, e incluso beneficiándose porque sus gastos se han reducido hasta en un 50% debido a que el dinero que destinaban para el entretenimiento, la gasolina del vehículo y demás, ahora le está quedando libre.

 

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