¿Cómo puedo comprar una casa en los Estados Unidos si vivo en otro país?

Adquirir una propiedad en una nación diferente a la que resides puede ser un poco complicado, pues algunos territorios suelen ser “celosos” con los bienes raíces que tienen disponibles en su mercado inmobiliario. Aunque parece imposible, en diferentes territorios sí permiten que estas compras se realicen. Si eres un «no estadounidense», pero quieres comprar una casa en los Estados Unidos, te contamos cómo puedes hacerlo.

Actualmente, no existen restricciones para que un «no ciudadano» o un «no residente» pueda adquirir una propiedad en el país. Se sabe que magnates europeos y latinos, cuentan con casas vacacionales, residencias de alquiler e inmuebles comerciales en Estados Unidos.

Pero, ¿Cómo han conseguido comprar una propiedad en Estados Unidos?

  1. Pasaporte y visa de turista

Como ya te contamos, no existe ninguna ley que le prohíba a los extranjeros comprar bienes raíces en Estados Unidos. De acuerdo con un informe de la Asociación Nacional de Realtors, entre 2016 y 2017, el 42% de las adquisiciones de inmuebles en el país norteamericano, fueron hechas por personas no residentes de la nación.

La ley sí exige que el extranjero interesado en adquirir una vivienda en el país tenga un pasaporte y una visa de turista vigentes.

  1. Número de identificación de contribuyente individual

Para efectuar la compra, será necesario tener el Número de Identificación Personal del Contribuyente (ITIN, por sus siglas en inglés). Este es emitido por el Servicio de Impuestos Internos.

  1. Cuenta bancaria y extractos

La mayoría de los bancos estadounidenses requieren que la persona interesada en adquirir una vivienda en el país, cuente con cierta cantidad de dinero depositado en una cuenta. Por lo general, se exige una suma mínima de US$100.000 o US$2.000.000 (todo depende de la entidad financiera); pero es deseable tener una cantidad mayor.

Además, deberás presentar tus extractos bancarios del último trimestre. Por ello, se recomienda tener una excelente relación con los bancos de tu país de origen.

  1. Hipoteca

Diferentes portales han asegurado que es mejor pagar la propiedad en efectivo, dado que el obtener una hipoteca siendo un “no residente” puede ser complicado. Las entidades financieras que aprueban estos préstamos, examinan a lujo de detalle el historial crediticio estadounidense y no estadounidense del interesado.

En este caso, al no contar con este historial, los prestamistas examinan de otro modo el riesgo de prestar determinada suma de dinero. En caso tal que acepten, puede que la tasa de interés que te den sea mucho más elevada que una tasa tradicional aplicada a un estadounidense o un residente.

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