Más de una docena de vacas invadieron la autopista de Mississauga el viernes alrededor de las 11:30 de la noche y mientras el ganado corría desesperadamente los activistas de los derechos de los animales se mostraron enojados frente a la situación.

Cerca de la calle Hurontario de Mississauga en el 401, el camión que transportaba a los animales chocó contra una barrera de cemento lo cual permitió que se abrirá una de las puertas del remolque y salieran más de 12 vacas a deambular por plena autopista causando caos vehicular; Mount Forest, el conductor de 36 años por fortuna salió ileso del accidente, pero el ganado fue el que se llevó la mayor parte de la tragedia.

En medio del bloqueo vehicular que se presentó en la concurrida autopista de Toronto, los bomberos de Mississauga y la policía Provincial de Ontario acudieron al llamado y cerraron gran parte en ambos sentidos del 401 para encontrar las vacas que corrían sin rumbo por el área y para evitar que los vehículos colisionaran sobre ellas.

Mientras los curiosos captaban en fotos el confuso momento a las autoridades les tomó varias horas tratar de llevar a la manada de vacas hacia una jaula para encerrarlas, algunas de ellas ya estaban heridas.

Jessi Mascarin fue una espectadora que grabó en vivo lo que ocurría mientras intentaba ayudar a una de las vacas lesionadas en plena autopista, la joven al ver el estado en el que se encontraba este animal pidió  a las autoridades que llamaran a un veterinario para que atendiera a la vaca en este caso un ternero que estaba sangrando.

Jenny McQueen, activista por los derechos de los animales se pronunció al respecto refiriéndose a la acción de Mascarin  señalando lo siguiente “habló con los conductores a su al rededor y distribuyó literatura vegana a los espectadores”, seguido de esto la activista expresó “muchos corazones y mentes serán cambiadas por sus acciones”.

Activistas que apoyan el “Movimiento save” se unieron para pedirle a OSPCA, a la Agencia Canadiense de Inspección de Alimentos y a la policía ayuda para rescatar al menos una vaca y enviarla a un santuario, petición que hasta el momento no ha sido acogida.