La RAE incluyó las palabras ‘bitcóin’ y ‘criptomoneda’ dentro de su diccionario

La evolución del lenguaje y la integración de nuevas palabras en la cotidianidad es un fenómeno que ha causado numerosos debates en los últimos años en la Real Academia de la Lengua Española.

La evolución del lenguaje y la integración de nuevas palabras en la cotidianidad es un fenómeno que ha causado numerosos debates en los últimos años en la Real Academia de la Lengua Española.

Puristas y vanguardistas suelen discutir sobre la inclusión de nuevos términos y anglicismos en el español e incluso suelen rechazar o defender formatos de expresión como los memes y su función comunicativa dentro de la sociedad.

Por eso no sorprende que, en un momento en el cual la adopción tecnológica se hace cada vez mayor, la Real Academia Española (RAE) haya aceptado dentro de su diccionario nuevas palabras relacionadas con fenómenos resultantes de esa apropiación.

Bitcóin, criptomoneda, ciberacoso, ciberdelincuencia, webinario y bot son algunas de los 3.836 términos que, desde hoy, la RAE acepta dentro de nuestro idioma.

La RAE y Bitcóin

La palabra, que para la RAE debe adaptarse al español agregándole una tilde, dado a que se pronuncia como una palabra aguda, se refiere por supuesto a la moneda virtual o a una unidad de valor digital intercambiable electrónicamente.

Este tipo de divisa no existe físicamente y no la controla ningún gobierno o entidad oficial, por lo que su valor suele ser volátil y depende de su movimiento en el mercado.

De acuerdo a la RAE, su plural en español deberá escribirse como «bitcoines» y debe utilizarse como un nombre masculino.

Criptomoneda

Según el diccionario de la Real Academia Española, una criptomoneda es definida como «una moneda virtual gestionada por una red de computadoras descentralizadas que cuenta con un sistema de encriptación para asegurar las transacciones entre usuarios».

Ciberacoso y Ciberdelincuencia

Estas palabras no requieren mucha explicación y la RAE lo sabe.

En el diccionario ciberacoso se definió como un nombre masculino que se refiere al «acoso que se lleva a cabo a través de internet», mientras que ciberdelincuencia se relacionó con «cualquier actividad delictiva» que tenga lugar en la web.

Bot

La RAE lo definió como un robot o un programa que imita el comportamiento humano.

- Patrocinado -

La inclusión de casi 4.000 palabras dentro de la actualización número 23.5 del diccionario significa un récord para la Academia.

En el 2020 se habían integrado 2.500 términos nuevos y en el 2019, 1.100. En esta oportunidad palabras comopoliamor, transgénero, cisgénero o pansexualidad también fueron agregadas.

¿Qué es el Bitcóin?

Es una moneda virtual que, como cualquier otra, puede ser utilizada para el intercambio de productos o servicios.

La diferencia con las divisas tradicionales del resto del mundo —como el dólar o el peso— es que no está a expensas de un banco central, no depende de ninguna autoridad financiera, y no existe físicamente.

El Bitcóin tiene revolucionado al mundo financiero. No solo a las empresas y los inversionistas, sino incluso a los países. Algunos, como El Salvador, están a su favor y lo piensan usar como moneda de curso legal.

Otros, como China, están en su contra y aplican regulaciones estrictas para limitar su uso. El hecho es que la palabra Bitcóin está de moda y es imposible no haberla escuchado.

La criptodivisa nació en 2009, cuando alguien con el seudónimo Satoshi Nakamoto envió un artículo por correo electrónico a expertos en criptografía y código digital.

En él describía las características de este dinero digital y adjuntaba un código con el que realizar el llamado ‘minado’ de esta moneda virtual, el proceso para validar y llevar a cabo las transacciones.

Todavía hoy, se desconoce la identidad de Nakamoto y si es una sola persona o un grupo de ellas.

La idea de tener una moneda segura al margen del sistema y del control de los bancos causó furor. Cada vez más personas la adoptaron para hacer transacciones, y poco a poco se fue popularizando.

¿Cómo funciona?

Es difícil ofrecer una explicación sencilla, así que mejor pongamos un ejemplo. Imagina que Internet es el patio de un colegio. Allí, los niños intercambian estampas, comida o juguetes, pero todas las transacciones se realizan bajo el control de la maestra, que se queda una comisión.

Un día, los niños deciden ‘descentralizar’ sus intercambios, y crean un libro de cuentas común y transparente. Este libro está formado por bloques o nodos idénticos, donde la información de los intercambios se actualiza automáticamente, y cada niño tiene acceso a uno de ellos. No es posible manipularlos ni falsificarlos, y no es necesario ya contar con una autoridad central.

Simplificando, el blockchain es una base de datos pública, transparente, segura, y que está en manos de todos los usuarios que la quieren emplear para intercambiar información, bienes o servicios.

“Esto es lo que lo hace tan seguro, porque la única forma de que se acrediten este tipo de operaciones es que todos tengamos las mismas copias”, dice Maximiliano Hinz, encargado de operaciones en Binance, una plataforma de intercambio de criptomonedas.

Publicidadspot_imgspot_img