La decadencia de Atlantic City lo convierte en un pueblo fantasma

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La decadencia económica de la ciudad inició en el año 2006 con la competencia de Pensilvania el estado vecino de Atlanta City, los nuevos centros vacacionales ubicados al noreste ocasionó que los turístas eligieran gastar su dinero en otros destinos turísticos, su economía basada en el negocio de los casinos desde los años 70 entró en una fuerte crisis financiera los últimos años,la ciudad del juego quedó en bancarrota.

Cada vez son menos las personas que ingresan a apostar en los que antes eran los grandes casinos de la ciudad y ahora son más los negocios que cierran sus puertas, poco a poco quedaron desoladas las calles del famoso paseo marítimo de Atlantic City, los centros comerciales cerraron sus locales junto con las oficinas de turismo y los hoteles del imperio de Trump.

El ruido ocasionado por las decenas de turistas pasó a convertirse en un silencio total en Atlantic City ahora conocida como la ciudad fantasma, uno de los palacios de placer más populares de los Estados Unidos ahora se encuentra sumergido en el olvido, todo lo que en algún momento fue, ahora solo quedan pocos casinos en pie, algunos intentado sobrellevar la situación y otros en bancarrota total.

La economía cayó, el desempleo aumentó junto con la delincuencia,los complejos turísticos abandonados y otros demolidos fue lo que quedó de Atlantic City “Las Vegas de la Costa Este”, todos los centros de entretenimiento sintieron el fuerte impacto incluso el gran Taj Mahal de Trump, llamado por el mismo como “La Octava Maravilla del Mundo” era el edificio más grande de todo Nueva Jersey rondaba los mil millones de dólares, pero ni aún así logró mantenerse en la crisis financiera, necesitaba al rededor de $1.3 millones diarios para continuar financieramente estable, fue en el año 2016 cuando el más grande de todos los casinos cerró.

5 de los 12 casinos cerraron en el transcurso de 4 años, el impero de la insdustria hotelera y de entretenimiento dejó sin empleo a más de 11.000 personas, esto solo fue una parte del incremento del desempleo que alcanzó un porcentaje del 7% siendo mayor que la tasa nacional de 5%, además la tasa de ejecución hipotecaria se convirtió en la más alta de los Estados Unidos.

Cuando los otros estados cercanos como Pensilvana y Nueva York empezaron a legalizar el juego ahí inició el declive de Atlantic City perdiendo cerca del 70% de los ingresos fiscales en tan solo 6 años.