¡¿Qué?! Cada vez son más la evidencias que indican que Hitler vivió sus últimos años en Argentina

Una de las teorías más interesantes sobre la historia de la humanidad, ¿Vivió Hitler en Argentina?

Han pasado años desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, e históricamente se conoce una versión, la cuál todos tienen presente y pocos cuestionan.

La historia tradicional cuenta que tras la derrota de Alemania, Hitler se resistió y tomó la decisión de suicidarse en su búnker y con este hecho, finalmente, Alemania terminó de confirmar su derrota.

Pero… ¿y sí esto no fue así y Hitler escapó y tuvo como destino Argentina? 

La teoría, aunque un poco inverosímil al principio, tomó mucha fuerza entre los países europeos, ¿Cómo empezó esto?

En primer lugar, debemos situarnos en el año 1945, tras el “suicidio de Hitler”, la Unión Sovietica fue de las primeras naciones en enterarse de la noticia; El jefe del Estado Mayor del Ejército alemán, Hans Krebs, fue con una propuesta de paz a los soviéticos y les informó del suicidio del Führer.

La mayor autoridad soviética en Berlín, el general Georgy Zhukov, ordenó compartir la noticia de la muerte de Hitler en la primera plana del ‘Red Star’, el diario de sus tropas, pues él quería que sus soldados conocieran lo antes posible sus logros y motivarlos con la noticia.

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Sin embargo, tan solo tres semanas después, el comandante Stalin, se tomó su tiempo para pensar sobre la noticia de Hitler y decidió aprovechar la ‘primicia’ en su favor.

Pues Stalin informó a un enviado estadounidense que Hitler no se había suicidado, sino que, todo lo contrario, escapó de Alemania y su muerte solo era una cortina de humo.

El líder de la Unión Soviética, Stalin, en su desconocimiento por el destino que habría tomado Hitler, expuso dos posibles lugares, España y Argentina, países que podrían llegar a ser afines para pasar ‘medianamente’ desapercibido.

La motivación de Stalin era sembrar la incertidumbre y la duda en el mundo entero, y que los demás países vencedores carecieran de la primicia que él ya tenía. 

Además dejaba a su gran enemigo como un cobarde, como alguien que ante el peligro y ante la posibilidad de caer en manos enemigas prefirió escapar antes que resistir hasta el final tal como él le pedía a su pueblo. 

Y una razón todavía más importante, con el rumor de que Hitler aún estuviera vivo, existía esa pequeña posibilidad de que él regresara por venganza y con un nuevo ejército con el que no cometería los errores del pasado.

Y aunque la posibilidad sea pequeña, el temor porque esto suceda, dejaría pensando a cualquier gobernador de las naciones aliadas y enemigas.

Una brillante idea de Stalin que a día de hoy perdura.

La preocupación fue tan grande que los ingleses desconfiaron de la veracidad del suicidio de Hitler y decidieron envíar agentes especiales para investigar sobre los sucesos que en realidad pasaron. 

Por si fuera poco y para hacer aún más popular la teoría de Stalin, en los años posteriores y hasta 1970, en Alemania, vivía un hombre llamado Albert Panka, quien en su momento era un minero alemán que a esa altura llevaba varios años retirado. 

Un hombre reservado que en los últimos 25 años había sido detenido alrededor de trescientas veces, ¿Por qué razón? No era un delincuente ni tenía problemas con el alcohol. Su problema era de fisonomía. Su parecido con Hitler era tan grande que cada vez que aparecía en público, alguien lo denunciaba y era apresado e interrogado por las autoridades. 

Al cumplir 80 años pidió públicamente que lo dejaran tranquilo y le permitieran vivir su vejez en paz, pues ya estaba harto de que la gente lo confundiera con Hitler y además de las constantes represalias de las autoridades.

Lo que sufrió Panka no fue solo por su gran parecido al führer, sino que se debió a la vocación de una buena parte de la población a creer que Hitler se fugó del búnker, que nunca se suicidó sino que escapó hacia algún destino lejano en el que envejeció oculto, en paz e impune.

Tras estos casos, era más que lógico que las teorías sobre Hitler iban más allá de su supuesto suicidio, y la idea de que había migrado a otro país se hizo cada vez más fuerte.

¿Por qué Argentina?

La realidad es que dos submarinos alemanes llegaron a Argentina después de la guerra (el U-530 y U-977). Lo hicieron para no tener que entregarse a las fuerzas británicas y sabemos de la enemistad entre ambos países, por lo que todo era posible.

Los que sostienen esta versión alternativa hablan de una flota de tres submarinos que desaparecieron en abril de 1945, sin embargo, esto fue desmentido rápidamente, pues lo cierto no es que las naves se esfumaron sino que fueron hundidas por la flota aliada: el U-1235 fue alcanzado el 15 de abril por los torpedos enemigos, el U-880 fue hundido el 16 de abril, un día después, por un destructor americano y el 22 de abril sucedió lo mismo con el U-518. 

Esto quiere decir que los tres submarinos no desaparecieron para oficiar de ferrys privados del Führer sino porque los destruyeron los aliados. Otro tema con el submarino y su salida desde Barcelona: en caso de haber sido así tuvo que atravesar Gibraltar y eludir la guardia inglesa, hecho que parece poco probable.

En la actualidad, el Internet ha dado paso a que las teorías conspirativas sean mucho más populares por las personas y así mismo, ganen muchos creyentes.

De hecho, con el paso del tiempo, la teoría sobre la vida de Hitler en Argentina, al clásico estilo de un cuento de hadas, culminó con un final feliz.

Pues según versiones alternativas, Hitler y Eva Braun se fugaron del búnker bajo las bombas soviéticas, de alguna manera imprecisa llegaron a España y abordaron un submarino que los depositó en la Patagonia. 

Allí vivieron tranquilos y felices sin ser molestados por nadie aunque sin quedarse quietos, porque viajaron por diversos lugares del continente, desde Mar del Plata hasta Colombia. Hasta sostienen que la pareja tuvo dos hijas, una de las cuales sospechan podría ser Angela Merkel.

Lo cierto es que la estrategia de Stalin, en su momento, fue todo un éxito y logró intimidar a los países del mundo, quienes también fueron severos con Alemania en la época post-guerra.

Los agentes especiales y demás historiadores, hicieron un arduo trabajo en busca de la verdad, y la verdad es que Hitler murió en 1945… ¿o quizá no? ¿Qué crees tú?

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