¿Qué prefieres ser rico en un país pobre o ser pobre en un país rico?

Cuando una persona decide dejar su país de origen lo hace con la total convicción de que el lugar a donde va tiene mejores condiciones para labrar su futuro, aunque signifique trabajar en algo que no se haya estudiado o que definitivamente nunca haría en su lugar de residencia.

Frente a esta situación que cada vez es más común, por ejemplo, en el caso de latinos que se mudan a Estados Unidos o Canadá a estar en una esfera social ‘inferior’ a la que se encuentran en su territorio, pero con unas condiciones diferente, surge una pregunta ¿las personas prefieren ser ricas en un país pobre o pobre en un país rico?

Ser rico en un país pobre

Pensemos por un momento en la vida que llevan los ricos de países pobres ¿cómo y que tanto deben cuidarse? ¿Dónde estudian sus hijos? ¿Si necesitan un tratamiento médico dónde lo llevan a cabo?

Estás preguntas son claves porque por más dinero que tenga un particular no puede cambiar las condiciones generales de un país.

En este sentido al ser rico en una nación pobre deben seguir viviendo con las deficiencias que hay, como la seguridad ciudadana, por ejemplo.

Generalmente las personas acaudaladas se ven forzadas a financiar su propia seguridad, especialmente por el temor a la delincuencia común. Sobre todo porque entre menos oportunidades haya para salir adelante más viable será el camino del crimen.

Por otra parte, la calidad educativa tampoco es competente con el nivel de las instituciones de países desarrollados, por lo que es más que común que muchos ricos de países pobres prefieran enviar a sus hijos a estudiar en el extranjero.

Si nos fijamos en lo referente a la infraestructura sanitaria, las diferencias son aún más notorias, pues, aunque puede haber buenos profesionales de la salud, hay muchos procedimientos que no pueden ser llevados a cabo por las condiciones físicas que se requieren para hacerlo.

Así, el número de médicos, la disponibilidad de medicamentos y la escasez de tecnología, hace que sea difícil poder obtener atención médica de calidad. Aunque con el dinero que tiene puede obtenerla en cualquier otro lado.

Igualmente, los países pobres suelen ser muy inestables políticamente, precisamente por el inconformismo de los ciudadanos con la situación que se vive. Por lo que los cambios que puedan surgir pueden acabar con el patrimonio de una persona rica en cuestión de días.

Principalmente cuando en los gobiernos empieza a hablarse de golpe de estado o gobierno socialista que llevan a la expropiación.

Ser pobre en un país rico

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De la otra cara de la moneda, ser pobre en un país rico, puede generar cierto disgusto y frustración al no poder obtener todo lo que se ofrece en este territorio.

Pero si nos hacemos las mismas preguntas que para el caso anterior, seguramente las respuestas equivaldrán a unos escenarios que son mucho mejores que los que podría pagar por su propia cuenta.

De tal forma que, en estas circunstancias, sin importar la situación las condiciones del país tampoco cambiarán. De este modo, la persona pobre en el país rico tiene la seguridad y la tranquilidad de salir a la calle sin ocupaciones por su integridad.

Además, tiene la libertad de salir de esa condición de pobre dependiendo de su deseo y ambición. Por otro lado, es muy probable que tenga el apoyo del estado, educación y salud gratis y algún otro subsidio que sea otorgado por el gobierno de turno.  

Adicionalmente, en la mayoría de los casos, si esa persona decide emprender o crear su propio negocio tendrá las facilidades y las garantías que ofrecen la estabilidad jurídica y política en este tipo de países.

Por el contrario, si el rico quiere expandirse, crecer o crear no depende solo de él y, con frecuencia, la ineficiencia tributaria e institucional de estos países pobres va en contra de esas inversiones que desean hacer los ricos.

Tú que opinas, ¿Cuál es mejor opción?

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