Rodolfo Hernández, El Trump colombiano que va para segunda vuelta en las elecciones presidenciales

Las razones que preocupan a los candidatos que van por encima en las encuesta, es que si Hernández pasa a la segunda vuelta sería el virtual ganador.

La más reciente encuesta del Centro Nacional de Consultoría a pocos días de la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia, muestra un repunte significativo del candidato Rodolfo Hernández, en la intención de voto.

Al punto en que registra un empate técnico con el segundo puesto que ocupa Federico Gutiérrez, detrás de Gustavo Petro que sigue de primero.

Lo que para algunos analistas significaría en que Hernández podría ser la sorpresa e ir a segunda vuelta con Petro.

De acuerdo con los resultados de la encuesta, Petro, tiene una intención de voto del 35,8 %. Segundo aparece Federico, con 20,8 %, y Rodolfo con el 19,1 % en el tercer lugar.

Este panorama muestra claramente que el exalcalde de Bucaramanga muestra un crecimiento notable: en la encuesta anterior tenía 9,6 % y, ahora, se duplicó.

Lo anterior, tiene a sus contendores agarrados desde el techo (nos cuentan fuentes de las campañas de Petro y Gutiérrez).

Las razones que preocupan a los candidatos que van por encima en las encuesta, es que si Hernández pasa a la segunda vuelta sería el virtual ganador.

En el primer escenario: Si fuese con Petro lo más probable es que los votos del uribismo y de Gutiérrez juntos con los que le temen al líder de izquierda terminen en la fila de Hernández.

Segundo escenario: Un caso muy similar ocurría con Federico, pues desde la izquierda todo candidato que esté cerca de Álvaro Uribe es considerado “un peligro”.

Por lo tanto, los votos de ese sector del país llegarían sin duda alguna a las toldas del ingeniero.

¿Quién es Rodolfo Hernández?

Nació el 26 de marzo de 1945 en Piedecuesta, Santander, 14 km al sureste de Bucaramanga, pero desde su niñez se radicó en Bucaramanga.

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Su padre, Luis Jesús Hernández Rojas, su madre, Cecilia Suárez de Hernández, de orígenes campesinos, Rodolfo tiene tres hermanos: Humberto, Alfonso y Gabriel, los dos últimos también ingenieros civiles. Rodolfo Está casado con Socorro Oliveros.

En 1972 fundó su Constructora llamada HG Constructora, basado en las construcciones de viviendas.

Su primera incursión en la política fue logrando ser Concejal en el municipio de Piedecuesta-Santander.

Es un ingeniero civil, empresario y político colombiano. Fue alcalde de Bucaramanga desde 2016 hasta su posterior renuncia en el año 2019.

En junio de 2021 inscribió por firmas su candidatura a la Presidencia de Colombia para las elecciones de 2022 a través del movimiento ‘Liga de Gobernantes Anticorrupción’.

Posteriormente informó que financiaría su campaña con su propio patrimonio.

Sus propuestas

Seguridad

Generar ingresos dentro de la población, para acabar con la inseguridad “-desde su raíz-” la idea “es que los ciudadanos tengan una fuente de recursos fija, con la cual puedan construir bienestar para sus familias y para sí mismos”.

Alcanzar la meta de «cero impunidad» para personas que generan la inseguridad, entre ellos, “los políticos corruptos que hacen más lejana la seguridad social y las necesidades básicas satisfechas”.

Acabar con la corrupción

“Aplicar una ley de tolerancia cero a la corrupción. Quien robe irá a privación de la libertad intramural. No permitiremos los vencimientos de términos como aliado del corrupto”, explica en sus propuestas.

Buscará incentivar las veedurías ciudadanas, “facilitándoles elementos de trabajo. Se les pagará recompensa por el dinero que se recupere de los políticos corruptos que denuncien. Dejarán de ser maltratadas y sus recomendaciones tendrán que ser atendidas con prontitud”.

Busca alcanzar el propósito de «cero impunidad» y que el aparato judicial actúe con celeridad en procesos permanentes hasta la sentencia ejecutoriada en segunda instancia.

“Evaluaremos continuamente las actuaciones de los entes de control; funcionario que no cumpla, se destituirá”, explica Hernández.

Bajar el IVA al 10%

En materia tributaria propone una reforma de un solo punto: bajar el IVA del 19 al 10 por ciento.

Manteniendo así los productos de la canasta familiar libres de ese impuesto.

Más allá, Hernández dice que las reformas tributarias han sido el mecanismo de los gobiernos para tapar huecos fiscales, incrementando cada vez más los impuestos y afectando a la gente que produce dinero.

Cobertura universitaria y condonar deudas del Icetex

Por un lado, reformando el sistema de admisiones a las universidades públicas.

Su idea es que cualquier bachiller tenga un cupo asegurado al primer semestre de la carrera que escoja y si logra buenas notas, pueda continuar.

Es decir, esos primeros meses de carrera serían el examen de ingreso a las universidades públicas, lo que garantizaría una cobertura plena en educación superior.

En educación primaria le apuesta a duplicar el número de niños en jornada única.

Por otro lado, Hernández propone condonar “progresivamente” las deudas de los estudiantes que tengan un crédito educativo con el Icetex.

Para elegir a los primeros beneficiarios aplicaría tres filtros: estudiantes que estén activos en el sistema, aquellos que obtengan los mejores promedios y que sean de estrato 1 y 2.

¿Por qué votar por Hernández y no por Petro ni Gutiérrez?

Los pecados de Gutiérrez

Ser la carta de Uribe: Para muchos él representa el continuismo de Iván Duque. De hecho, en el petrismo se refieren a él como “Duque II”.

Aunque en su trayectoria política Gutiérrez ha acumulado un capital político propio, en esta campaña sí representa los mismos sectores e intereses que ha abanderado Uribe.

Quienes lo apoya junto con la bancada de gobierno: el Centro Democrático, La U, una parte de Cambio Radical encabezado por el cuestionado clan Char, sectores cristianos, y el partido Conservador.

Los Pecados de Petro

El lío de las basuras en Bogotá: Con la iniciativa de meter a los recicladores en la recolección de basuras, Petro implementó, cuando fue alcalde de Bogotá, un nuevo modelo que pretendía que la recolección quedara a manos de la empresa pública Aguas de Bogotá.

Al final no tuvo la capacidad para recoger la basura en toda la ciudad, y terminó operando solo en la mitad, lo que llevó a tres días de basuras sin recoger.

La Procuraduría tomó la decisión en su momento de sacarlo del cargo y sancionarlo con una inhabilidad por quince años, que significaba su muerte política que luego logró tumbar a través de la CIDH.

  • Imagen de portada tomada/ Revista Semana
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