Hay mucha desinformación sobre la marihuana. Debido a esta estigmatización, existen bastantes mitos y malentendidos flotando alrededor. Por esto, traemos algunos mitos y verdades.

 

Pero primero, debemos conocer un poco más la marihuana. Hay más de 400 compuestos químicos en la marihuana, pero los dos que conocemos más son dos cannabinoides llamados tetrahidrocannabinol(THC) y cannabidiol(CBD). Funcionan estimulando receptores en el cerebro, desencadenando reacciones químicas que afectan la mente y el cuerpo.

El THC es lo que causa la euforia, a menudo asociada con el consumo de hachís, pero esta si es responsable de algunos de los efectos secundarios negativos, como la paranoia y la ansiedad. El CDB es el yin del yang del THC: tiene un efecto no psicoactivo que los investigadores creen que ayuda a reducir la ansiedad, la inflamación e incluso la depresión.

 

Ahora que entendemos la diferencia entremos en materia.

 

El primero de los mitos que escuchamos a diario es que la marihuana mata las células cerebrales pero después de muchas décadas de estudios de ida y vuelta,recientes investigaciones de la Universidad de Louisville han determinado que el uso de la marihuana no mata, de hecho, esas valiosas células cerebrales se mantienen activas y en buen estado. Esto lo corrobora un  informe de 2003 del International Neuropsychological Society y publicado por Cambridge University en donde afirman el anterior estudio.

 

¡La marihuana causa cáncer! La verdad es que el humo de la marihuana, como el humo del tabaco, contiene carcinógenos. Pero incluso los fumadores de hachís por lo general consumen mucho menos que los fumadores de cigarrillos, probablemente no lo suficiente como para causar cáncer. Igualmente existen estudios donde concluyeron que esta sustancia no tiene asociación al cáncer de pulmón y que por lo contrario coadyuva a la inhibición de crecimiento de tumores cancerosos.

 

Por otro lado, es posible volverse dependiente de la marihuana, mas no adicto ya que la connotación es diferente pues es mas fácil dejar el hachís que el cigarrillo, aunque esta dependencia solo ocurre en una minoría que son consumidores extremos. La investigación sugiere que alrededor del 9% de los consumidores de cannabis llegó a ser clínicamente dependiente en algún momento, en comparación con el 15% de los consumidores de cocaína y el 24% de los consumidores de heroína que si son categorizados como adictos.

 

El hachís no es la puerta de entrada para otras drogas, puesto que cualquier consumidor de cannabis incluso aquellos que consumen cigarrillo o alcohol son estadísticamente más propensos a usar otras drogas, pero eso no significa que el consumo de cannabis cause el uso de otras drogas. Los mismos factores que impulsan el consumo de cannabis, cigarrillos y alcohol probablemente expliquen el uso de otras drogas. No se ha podido evidenciar que el consumo de hachís sea el vínculo con el abuso de drogas ilícitas.

 

¡Podría tener una sobredosis! Este es uno de los mitos que no tiene fundamento, pues para tener una sobredosis de marihuana necesitas multiplicar entre 20.000 o 40.000 del contenido de un cigarrillo de cannabis ósea alrededor de 680 kilogramos que deberán consumirse en unos 15 minutos si es que quiere morir de sobredosis.

 

El cannabis es altamente peligroso, la verdad es que estudio tras estudio se ha descubierto que el consumo de cannabis es menos dañino que el alcohol y el tabaco, y mucho menos que las drogas de alto impacto como la cocaína y la heroína.

 

La desinformación es un punto para caer en las adicciones y abusos de cualquier sustancia, por eso informarse es la mejor herramienta de prevención