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Canada

La frontera entre Estados Unidos y Canadá es la más larga y amigable del mundo

La frontera de Estados Unidos con Canadá es la más larga del mundo y se extiende a más de 9.000 kilometros de costa a costa con solo 100 puntos de control. Esta frontera abarca trece estados de Estados Unidos y ocho provincias de Canadá.

 

Sin embargo, desde los ataques yihadistas del 11 de septiembre del 2001, la frontera entre Canadá y Estados Unidos se ha transformado de la zona más amigable del mundo en una zona de alta seguridad marcada por cruces fortificados, ‘detectores corporales’ térmicos, cámaras de vigilancia giratorias y el ocasional helicóptero Blackhawk de poca profundidad o el dron espía.

 

Este ha sido un cambio amargo para los canadienses, ya que la mayoría viven a menos de 100 millas de Estados Unidos que, más que los estadounidenses, cruzan habitualmente la frontera para ir de compras, negocios o placer. En estos días, son muy cuestionados y obligados a mostrar un pasaporte en la frontera. Durante décadas, bastaba con una licencia de conducir provincial, y rara vez se inspeccionaba. Mientras tanto, la cantidad de estadounidenses que viajan a Canadá ha disminuido. Ambas naciones se han visto afectadas.

 

La frontera entre estas dos naciones está siendo marcada por una creciente militarización y falta de flexibilidad por parte de los estadounidenses. Aunque el verdadero problema en la frontera no es el terrorismo o la inmigración ilegal; ya que solo el 2% de los que ingresan ilegalmente a Estados Unidos viajan por Canadá, pero el fracaso de estas dos naciones para lidiar con la burocracia, los procedimientos burocráticos y la vigilancia exagerada han determinado los cambios fronterizos.

 

Los estudios sugieren que una mayor seguridad en el lado estadounidense está costando a las empresas y contribuyentes canadienses cientos de millones de dólares al año. Parte de eso proviene de retrasos en el transporte comercial que consumen combustible y tiempo; otro tanto se pierde en el turismo. Las empresas estadounidenses también sufren cuando sus clientes canadienses se cansan de lidiar con la frontera. Pero quizás el costo más elevado sea de malos sentimientos y desconfianza.

 

Por otro lado, lo mas importante es mostrar la buena voluntad y reconocimiento de que la relación entre Estados Unidos-Canadá es más que solo “especial”: una mayor integración con nuestro vecino norteamericano puede ser la única forma en que podamos competir de manera realista contra el poder económico de China.

¿Quiere inmigrar a Canadá? Ser estudiante internacional es una gran alternativa.

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