A las 4:00 am del martes la policía de Parques del Niágara recibió una llamada de una persona en crisis a punto de lanzarse a las cataratas Horseshoe.

Las autoridades al recibir la llamada de auxilio se dirigieron al lugar de la escena en el cual presenciaron el angustiante momento en el que este hombre logró saltar sobre el muro de contención y luego saltar al río antes de que cayera sobre las caudalosas cataratas.

Los rápidos sobre las cataratas alcanzan una velocidad aproximada de 40 kilómetros por hora lo cual significa que este hombre viajaba a una velocidad peligrosamente escalada antes de que fuera lanzado a la orilla de las cataratas y casi 168,000 metros cúbicos de agua pasan por el borde cada minuto, antes de caer aproximadamente 57 metros hacia el agua que se encuentra debajo.

Lo más curioso de toda esta historia es cuando durante toda la búsqueda de emergencia en la cuenca baja del río Niágara se encontró al hombre con vida sentado en las rocas al borde del agua detrás de la plataforma de observación de las Cataratas.

Debido a las leyes de privacidad la policía expresó que tanto la identidad como el suceso detallado no será revelado, tan solo publicaron que el hombre fue llevado al hospital con lesiones que no amenazaban su vida.

Se dice que cada año el número de suicidios está entre las 20 y 30 personas y la gran mayoría de estos terribles eventos no son publicados por los funcionarios del lugar y gran parte de los saltos se realizan desde el lado canadiense de la cascada, que representa entre el 55% y el 70% de los suicidios.

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