Un ensayo clínico internacional reveló resultados alentadores sobre una píldora contra el cáncer de mama llamada abemaciclib, desarrollada por Lilly Oncology y comercializada como Verzenio. En combinación con la terapia hormonal, el medicamento logró reducir el riesgo de recaída y mejorar la supervivencia en mujeres diagnosticadas con cáncer de mama temprano y con alto riesgo de progresión.
El estudio comenzó en 2017 y contó con más de 5.600 pacientes. Tras dos años de tratamiento, las mujeres que recibieron la combinación de abemaciclib y terapia hormonal presentaron mejores resultados que aquellas tratadas únicamente con terapia hormonal. Los datos, aún en proceso de revisión por pares, han sido presentados recientemente por la compañía farmacéutica.
Cómo actúa la nueva píldora contra el cáncer de mama
El abemaciclib pertenece al grupo de los inhibidores de CDK4/6, fármacos diseñados para bloquear enzimas que favorecen la división celular. Al interrumpir ese proceso, se frena la multiplicación de células tumorales en pacientes con receptores hormonales positivos y HER2 negativo, uno de los subtipos más comunes en el mundo.
Este medicamento ya se utilizaba en fases avanzadas de la enfermedad. En 2023, la FDA aprobó su uso en pacientes con cáncer de mama temprano y alto riesgo de recaída. Los nuevos resultados refuerzan su papel como estrategia para prevenir la reaparición del tumor tras la terapia inicial.
El impacto en las pacientes
El cáncer de mama es el tumor más frecuente en mujeres. Según la American Cancer Society, la supervivencia a cinco años alcanza el 99 % cuando se detecta en fases localizadas, pero desciende al 23 % cuando la enfermedad presenta metástasis. De ahí la importancia de nuevas terapias como esta píldora contra el cáncer de mama, que buscan reducir recaídas y mejorar la expectativa de vida, según Nature.
Precauciones y próximos pasos
Aunque los resultados generan entusiasmo, especialistas subrayan que aún es necesario esperar la publicación completa en revistas científicas. También será fundamental un seguimiento prolongado para confirmar la seguridad del tratamiento y su efectividad en diferentes poblaciones.
Tal como reportó ScienceAlert, este avance representa un paso clave porque “el tratamiento con abemaciclib y terapia hormonal durante dos años mejoró de forma significativa la supervivencia general” en los ensayos clínicos.
Otras terapias en investigación
El progreso con abemaciclib se suma a otros desarrollos recientes en oncología. Entre ellos se encuentra inavolisib, una terapia dirigida a pacientes con mutación PIK3CA que en ensayos duplicó el tiempo libre de progresión y añadió meses de supervivencia global. También se investiga capivasertib, que combinado con otras terapias logró retrasar la progresión en casos avanzados.
Estos avances reflejan que la lucha contra el cáncer de mama se dirige hacia medicamentos orales y tratamientos personalizados que buscan mejorar la calidad de vida y reducir las recaídas.
Una esperanza para el futuro
La nueva píldora contra el cáncer de mama no representa una cura definitiva, pero sí un avance relevante en la prevención de recaídas. Expertos coinciden en que la innovación farmacológica y la personalización de los tratamientos ofrecen un futuro más esperanzador para las pacientes.