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Un hombre condujo su camioneta desde Arabia Saudita hasta Noruega solo para ver las auroras boreales

Un hombre condujo su camioneta desde Arabia Saudita hasta Noruega para ver las auroras boreales tras recorrer miles de kilómetros por carretera.

Malik Al Sultan salió de Arabia Saudita con un objetivo claro. Conducir hasta el norte de Noruega para ver las auroras boreales. No tomó un avión ni buscó acortar el trayecto. Decidió hacerlo por carretera, al volante de su propia camioneta.

El viaje comenzó en Riad. Durante los primeros días, el paisaje fue el del desierto y las altas temperaturas. Con el paso del tiempo, el entorno cambió. Las rutas se hicieron más largas, el clima más frío y los escenarios completamente distintos a los del punto de partida.

Miles de kilómetros por carretera

El recorrido hasta las auroras boreales en Noruega se extendió durante varias semanas. Malik cruzó distintos países sin interrupciones relevantes en el trayecto. Las publicaciones compartidas durante el viaje muestran un avance continuo, con paradas habituales y revisiones del vehículo.

No existen registros de traslados en avión ni de envíos del vehículo por otros medios. Todo el trayecto se realizó por tierra, lo que implicó enfrentar cambios constantes de clima, carreteras de montaña y rutas invernales a medida que avanzaba hacia el norte de Europa.

La camioneta utilizada fue una Toyota Hilux, preparada para largas distancias y condiciones exigentes. Aun así, el viaje requirió planificación, paciencia y adaptación a cada tramo del camino.

La espera en el norte

Llegar a Noruega no garantizaba ver las auroras boreales. El fenómeno depende de factores específicos como la actividad solar y el estado del cielo. Incluso en zonas cercanas al círculo polar ártico, la espera puede prolongarse varios días.

Malik se desplazó hacia regiones del norte del país, donde las probabilidades de observación son mayores. Durante ese tiempo, algunas noches el cielo permaneció cubierto y en otras la actividad no fue suficiente.

Finalmente, las auroras aparecieron. Las imágenes muestran el cielo iluminado por luces verdes visibles sobre un paisaje completamente distinto al del inicio del viaje.

El camino como parte del objetivo

Durante semanas, la carretera fue el eje del recorrido. Fronteras, cambios de idioma, climas opuestos y largas jornadas al volante formaron parte del trayecto tanto como el destino final.

Ver las auroras boreales fue el objetivo principal, pero no el único elemento del viaje. La decisión de recorrer miles de kilómetros por tierra convirtió el trayecto en una experiencia completa, donde el avance mismo tuvo tanto peso como el momento final bajo el cielo del norte.

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