“Los ricos cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres”, esta frase la hemos escuchado un sinnúmero de ocasiones. Aquí no importa el país dónde se esté, ni de cuál grupo se considere, siempre hay élites que manejan el dinero y los recursos para poner al mundo a sus pies.
Según un estudio titulado ‘¿Bienestar Público o Beneficio Privado?’ de Oxfam International, para 2019, las inmensas sumas de dinero de los millonarios incrementaron diariamente un 12%, es decir, US$2.5 mil millones. Mientras que la mitad de las personas de bajos recursos (a nivel mundial), pasaron por la disminución del 11% de sus ingresos.
En un artículo de La Vanguardia, mencionaron al catedrático de Economía Financiera, Oriol Amat, quien dijo “A la vez que crece la economía, crecen las desigualdades”. Y culpa a cuatro factores principales: Fiscalidad poco progresiva, brecha salarial, mercados financieros (personas que pueden disfrutar de inversiones en la bolsa) y recortes de servicios básicos.
Amat asegura que para evitar que estas brechas socioeconómicas sigan creciendo, se debe invertir en educación, becas y oportunidades para quienes no pueden pagar sus estudios. Tal vez con esto se pueda equilibrar un poco más la balanza.
Diferentes estudios de ONGs y opiniones de expertos financieros y sociales, coinciden en que los gobiernos son responsables de incrementar grandes sumas de dinero en los bolsillos de los acaudalados, pues, prefieren conceder beneficios fiscales; en vez de ayudar a las personas de bajos ingresos para que puedan tener servicios primordiales de salud y/o educación.
Según la lista de Forbes sobre quiénes son los multimillonarios para el 2020, actualmente existen 2.095 personas con riquezas totales de US$8 billones. Quien encabeza la lista es el empresario y fundador de Amazon, Jeff Bezos, este tiene un valor neto de US$113 mil millones. Le siguen Bill Gates y Bernard Arnault con US$98 mil millones y US$76 mil millones, respectivamente.
También, se ha demostrado que la desigualdad en oportunidades laborales es evidente. Gracias a los avances tecnológicos y los diferentes tipos de trabajo, ahora se puede ahorrar en personal, dado que las máquinas pueden ocuparse de ciertas tareas.
Conforme a datos de Statista, hasta 2019 había 187,7 millones de desempleados y para el 2023 se prevé 199,8 millones de personas sin empleo.

