La ciudad de Chiba, en el Gran Tokio está ofreciendo pagar a parejas jóvenes por mudarse a complejos de vivienda donde viven muchos residentes mayores.
El envejecimiento de la población es un problema latente en Japón, que llevó a esta población a tomar esta medida a partir del próximo mes.
Se subsidiará hasta 300.000 yenes (2.319 dólares) para los recién casados que se establezcan en los edificios.
Aquellos reconocidos como socios de por vida bajo el sistema de asociación de la ciudad, lanzado para reconocer la unión de parejas LGBTQ en un país donde el matrimonio homosexual es ilegal, también son elegibles. Solo los menores de 39 años pueden aplicar.
El subdirector de la división de administración de edificios de la ciudad Takeshi Tanikawa le dijo a Vice que esperan que “las parejas jóvenes que potencialmente se muden a estos edificios ayuden a las empresas o llenen las brechas de empleo que estamos necesitando en esta área”.
Los funcionarios temen que, si no se resuelve, la disminución de la fuerza laboral podría exacerbar la escasez de mano de obra y frenar el crecimiento económico.
Las áreas menos urbanas como la ciudad de Chiba, que anteriormente ha sido apodada como la “ciudad fantasma” de Japón, han soportado en gran medida la peor parte de estos problemas.
En Japón, como se ve en muchas otras naciones, los jóvenes se mudan a la capital en busca de mejores perspectivas laborales.
Esto conduce a una concentración de personas en las grandes ciudades y suburbios que desaparecen.
Detalles de la medida
Para la ciudad de Chiba, un pago en efectivo puede ser el último empujón que necesitan las parejas jóvenes para mudarse a esta población y ayudar a su repoblación.
Los conjuntos de viviendas donde los solicitantes deben vivir para recibir la compensación están ubicados cerca de escuelas, guarderías y tiendas, para que sea un lugar conveniente para vivir para quienes desean formar una familia.
Más del 36 por ciento de los residentes en estos conjuntos tienen más de 65 años.
Eso es más de 10 puntos porcentuales más que la población total de la ciudad. En algunos edificios, más de la mitad de los habitantes son ancianos.
A medida que la población nacional se redujo en un 0,51 por ciento en 2021 a 125,5 millones, las fracturas suburbanas de Japón han visto la mayor caída de población.
Hay que decir que incluso la metrópolis de Tokio, durante mucho tiempo un destino principal para la migración nacional y extranjera, ha sido testigo de un declive.
En 2021, la población de la capital cayó por primera vez desde 1995, en un 0,27 por ciento, en parte porque los estrictos controles fronterizos limitaron el número de trabajadores extranjeros entrantes.
Japón uno de los países con más adultos de la tercera edad
Hay 80.450 personas centenarias en Japón según el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar esto calculado a partir de los datos del registro de residentes a 1 de septiembre de 2020, que refleja un aumento de 9.176 personas respecto al año anterior.
Es la primera vez que se supera la marca de las 80.000 personas de 100 años o más.
Japón, un país conocido por su alta esperanza de vida, ha experimentado un aumento paulatino de su población centenaria en los últimos 50 años.
Las mujeres representan además una mayoría de las personas centenarias con un 88,2 % del total.
La mujer con más edad de Japón tiene 117 años, se llama Tanaka Kane y es de Fukuoka, en la prefectura homónima.
En marzo de 2019 fue reconocida oficialmente por el Libro Guinness de los Récords como la persona más anciana del mundo.
El 19 de septiembre se convirtió además en la persona más longeva en la historia de Japón a los 117 años y 261 días.
El hombre más longevo del país es Ueda Mikizō, de Nara, en la prefectura homónima, que tiene 110 años.

