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El Papa estará en Canadá en los próximos días

De acuerdo con el itinerario publicado por la Conferencia Episcopal Canadiense, el Papa comenzará su visita en Edmonton con una breve ceremonia en el aeropuerto.

El Papa Francisco estará en Canadá del 24 al 29 de julio visitando Edmonton, Quebec e Iqaluit y pedirá perdón a los indígenas en persona por los abusos sufridos a manos de la Iglesia Católica.

De acuerdo con el itinerario publicado por la Conferencia Episcopal Canadiense, el Papa comenzará su visita en Edmonton con una breve ceremonia en el aeropuerto.

El 25 de julio, se reunirá con los supervivientes de la escuela residencial para niños indígenas Ermineskin Indian Residential School, en la comunidad de Maskwacis, al sur de la ciudad.

Para ese mismo día tiene previsto visitar la Iglesia del Sagrado Corazón de los Primeros Pueblos, una iglesia indígena situada en el centro de la ciudad, que fue recientemente restaurada tras el devastador incendio ocurrido en 2020.

Para el 26 de julio, el Papa celebrará una misa en el Estadio Commonwealth de la ciudad de Edmonton, con capacidad para 56.000 personas, un acto que estará abierto al público.

Posteriormente viajará a Lac Ste. Anne, en la provincia de Alberta, un lugar de peregrinación al que, desde hace más de un siglo, viajan los católicos de las Primeras Naciones y los mestizos para celebrar la fiesta de Santa Ana.

Seguirá después a la ciudad de Quebec, en la provincia del mismo nombre, donde se reunirá con el Primer Ministro y el Gobernador General en La Citadelle y luego pronunciará un discurso público.

El 28 de julio, el Papa presidirá una misa en la Basílica de Sainte-Anne-de-Beaupré, santuario nacional, a la que se espera que asistan entre 10.000 y 15.000 personas.

Y finalmente, el 29 de este mes el Papa se reunirá con una delegación de indígenas de Quebec antes de viajar a Iqaluit, la capital del Territorio de Nunavut.

El Papa Francisco y su revolución en la Iglesia

El primer Papa procedente de América, en la historia de la Iglesia Católica, y que no era de origen europeo, desde el sirio Gregorio III, quien fue elegido en el año 731.

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Jorge Mario Bergoglio eligió el nombre de Francisco, por el santo de Asís y, haciéndole honor a su nombre, el Sumo Pontífice ha sido estrechamente cercano a las comunidades más vulnerables y populares.

Tan sorpresiva como su elección, han sido sus decisiones y declaraciones como máximo jefe de la fe católica.

Inmediatamente fue nombrado como Papa, sugirió llevar en su mano una pieza de plata sencilla y no el tradicional ‘anillo del pescador’, que es entregado a los pontífices en su ceremonia de entronización.

Francisco decidió que su lugar de residencia sería la Casa de Santa Marta (allí se alojan los cardenales durante el cónclave) y no el Palacio Apostólico Vaticano, en donde han vivido sus antecesores, desde inicios del siglo XX.

Durante sus años de pontificado, Jorge Mario Bergoglio se ha encargado de acercarse a los pobres, a los enfermos, a los jóvenes y a los marginados.

Su pasión por el fútbol y su desparpajo al hablar le han servido para que la comunidad lo sienta más cercano, más humano.

Una figura visible de la fe

A los papas les corresponde confirmar en la fe a todos los hermanos, es decir, a todos los cristianos católicos y pastorear a todo el pueblo de Dios disperso en el mundo.

Ante esto, en el Siglo III surgió en Occidente la designación de papa, en signo de respeto y afecto por los obispos.

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Para posteriormente aparecer como referencia del obispo de Roma la inscripción del diácono Severo a San Calixto: “Jussu Papae sui Marcellini”, que significa: “por orden del papa Marcelino”.

De esta manera, se fue generando a finales del Siglo IV el título reservado al Obispo de Roma con la expresión “papa Urbis Romae”, lo que quiere decir “papa de la ciudad de Roma”.

Misión del papa en el mundo

En Lucas 22, 32, Jesús anunció a Pedro la negación en la que caería, le manifestó su oración por él y lo reafirmó en su misión.

“Pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos”, se cita en el texto bíblico.

Asimismo, en la Pascua, Jesús se apareció a orillas del lago de Tiberíades e invitó a Pedro por tres veces a declarar su amor con él.

“Simón de Juan, ¿me amas más que a estos?” y tras las repuestas afirmativas de Pedro le confió su rebaño: “apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas” (Juan 21, 15).

  • Imagen de portada tomada/ www.vanitatis.elconfidencial.com
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