América Latina, sigue siendo la élite en el mundo de los restaurantes a nivel mundial y esta parte del mundo sigue siendo dominada por Perú, México y Brasil,
Lo anterior, de acuerdo con la entrega anual de los premios a los mejores restaurantes del mundo.
Dice el ranking que el mejor restaurante de la región está en Lima, Perú con los chefs Virgilio Martínez y Pía León de Central, que subió dos lugares hasta el segundo puesto.
Mientras que, Caso do Porco de Brasil, subió 10 lugares y ocupó el lugar 7 de la Lista.
Más abajo, en el puesto 47, otro restaurante brasileño, Oteque, en Río de Janeiro, logró entrar en la codiciada lista de los Mejores 50 del mundo.
Ciudad de México con Pujol, quedó representada en el quinto lugar y Quintonil, que escaló desde el puesto 27 del año pasado hasta el noveno en este 2022.
Por su parte, Don Julio de Buenos Aires, Argentina logró el lugar número 14 entre este reñido grupo.
Perú, entra también con Mayta en el puesto 32 del listado. Es un restaurante de cocina contemporánea peruana que recién en 2019 entró en la lista de los Mejores restaurantes de América Latina.
En el puesto 43 encontramos un restaurante chileno: Boragó, ubicado en Santiago de Chile, del chef Rodolfo Guzmán, con un menú que cambia según las estaciones del año.
Y finalmente en el puesto 48 de la lista, encontramos la cuota colombiana en Bogotá, con Leo, de la chef Leonor Espinosa, nombrada este año como la Mejor chef del mundo.
Geranium, de Dinamarca, el mejor del mundo
Copenhague fue el gran ganador, por segundo año consecutivo, un restaurante en la capital de Dinamarca ha sido nombrado el mejor del planeta en los premios World’s 50 Best Restaurants.
Geranium, fue elegido como el mejor restaurante del mundo, sirve un menú escandinavo basado en la temporada sin carne en los inusuales alrededores del octavo piso del estadio nacional de fútbol de Dinamarca.
Está abierto solo cuatro días a la semana, una elección hecha por el jefe de cocina Rasmus Kofoed y el copropietario Søren Ledet para mantener un espíritu de equilibrio entre el trabajo y la vida.
Los restaurantes solo se les permite llevarse el premio principal de los premios una vez, luego de lo cual ingresan en un programa separado “Lo mejor de lo mejor”.
Los miembros de ese grupo de élite incluyen a Noma, vecino de Geranium en Copenhague, así como a Eleven Madison Park de Nueva York, The Fat Duck cerca de Londres, Osteria Francescana en Módena, Italia, y Mirazur en Menton, Francia.
En los 20 años que llevan funcionando los premios, ningún restaurante fuera de Europa o América del Norte ha ganado el premio World’s 50 Best.
Todos los ganadores hasta el momento provienen de España, Estados Unidos, Reino Unido, Dinamarca, Italia y Francia.
Pero ¿Cómo nacieron los restaurantes?
El origen es muy antiguo, se encuentra en los límites de la historia. Nacieron con los mercados populares, desde tiempos romanos, pero también existieron en China.
Con motivo de los mercados y ferias en calles y plazas en todo el mundo, los productores debían pasar algunos días fuera de su casa atendiendo sus puestos.
Para la hora del hambre o del reposo nacieron las posadas o albergues en pleno campo donde cambiar las monturas, reponer fuerzas, comer. Beber, dormir.
Fue en el siglo XVI cuando nació ese concepto de alimento que restaura, utilizado por un tal Boulanger, “comerciante en sopas”.
En realidad, el restaurante moderno tal como se lo concibe hoy día, no sólo en Occidente, con mesas separadas, carta, precios, una estructura de servicio, etc. nace a fines del siglo XVIII en Europa.
Los restaurantes para todos nacieron como una consecuencia de la Revolución Francesa, del acceso al poder de una burguesía.
Los primeros en disfrutar de estos beneficios de un negocio nuevo fueron los cocineros de las casas nobles, cuyos dueños partieron de este mundo o se fueron a otro lugar en el mundo.
El dato histórico
El restaurante más antiguo se fundó, según el Larousse Gastronomique, en 1782 en la parisina calle Richelieu con el nombre La Gran Taberna de Londres.
Por primera vez en la historia se servía a horas y precios fijos, cartas con la lista de las propuestas y en pequeñas mesas individuales.
De esa época data el Procope, un lugar que nació como café y devino rápidamente restaurante.
Los restaurantes se institucionalizaron, aunque convivieron en Europa con las posadas donde se seguían sirviendo las especialidades de la región.
Después vendrían las diferentes opciones, desde el pequeño bistró, bodegón, cevicherías y lugares con fuerte identidad regional y urbana, hasta los grandes restaurantes gastronómicos.

