Es un Estado soberano sin salida al mar, cuyo territorio es un enclave dentro de la ciudad de Roma, en Italia.
Es uno de los seis microestados europeos, y también es el estado soberano más pequeño del mundo en extensión y población.
El Vaticano es una teocracia ya que su jefe de Estado es el Papa. En este país europeo no existe la democracia: sus habitantes no eligen a los gobernantes.
También puede considerarse el Vaticano como una monarquía absoluta debido a que el Papa reúne el control de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial.
Otra denominación que es posible dar al Vaticano es la de microestado, y en este contexto es uno de los seis que existen en el territorio europeo.
Un microestado, también llamado miniestado, puede definirse como un estado soberano con un territorio reducido, una cantidad de habitantes poco numerosa o ambas características a la vez.
El Vaticano fue creado en el año 1929. Desde entonces y hasta el año 2016, han sido ocho los papas: Pío XI, Pío XII, Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco.
Los primeros cinco eran de origen italiano, mientras que Juan Pablo II era polaco, Benedicto XVI era alemán y Francisco es argentino.
Los secretos más oscuros del vaticano
Ayudó a nazis
Tras la victoria de las fuerzas aliadas en Alemania y el fin de la Segunda Guerra Mundial, los nazis se vieron obligados a buscar refugio fuera de Europa.
Miles de criminales consiguieron escapar a países sudamericanos, concretamente a Argentina, Chile y Brasil.
El investigador de Harvard Gerald Steinacher escribió un libro que muestra documentos de viaje que apuntan a que el Vaticano ayudó a los nazis a viajar a estos países.
Steinacher sostiene que se hizo con la esperanza de revivir el cristianismo europeo y el temor a la creciente influencia de la Unión Soviética.
El Vaticano, sin embargo, se ha negado a hacer declaraciones al respecto.
Habría ganado dinero con el Holocausto
Además de ayudar a escapar a miles de nazis de Europa, el Vaticano también participó en el contrabando de arte, oro y otras propiedades de familias judías saqueadas por los nazis.
Gerald Posner, un periodista estadounidense, dice que se cree que Bernardino Nogara, el asesor financiero del Vaticano, fue uno de los espías nazis.
Al parecer, instituyó un terrible plan que permitía al Vaticano invertir dinero en compañías de seguros italianas que se quedaban con los activos de los planes de seguro de vida de las familias judías asesinadas.
Como el Vaticano era un inversor y no un asegurador directo, no tenía que devolver nada del dinero obtenido mediante el esquema.
Escándalos del Banco del Vaticano
El Banco del Vaticano, también llamado Instituto para las Obras de Religión (IOR), se ha visto envuelto en numerosos escándalos.
El más controvertido es su trato con Hitler. Gerald Posner, historiador, señala que el Vaticano recibía cada año el impuesto eclesiástico de Hitler.
Una cantidad importante de dinero se pagaba al IOR, para que no pudiera ser rastreada por los bancos occidentales.
El IOR fue utilizado para almacenar miles de millones de dólares, cuyos detalles nunca han sido revelados públicamente.
Vatileaks
En 2012 salió a la venta un libro titulado “Su Santidad”, basado en la filtración de documentos secretos del Papa Benedicto. Los documentos privados fueron filtrados por el propio mayordomo de Benedicto XVI al autor, Gianluigi Nuzzi.
Después de revisar estos documentos, se llevó a cabo una investigación interna. La investigación reveló que individuos que no eran del Vaticano estaban chantajeando a obispos homosexuales por haber roto sus votos de celibato. El Papa Benedicto XVI renunció al papado en 2013 debido a este escándalo.
Escándalos de presunto abuso sexual
Una serie de denuncias de abuso sexual de menores y el posible encubrimiento de estos casos han afectado seriamente a la Iglesia Católica.
El escándalo incluso salpicacó la figura de la máxima autoridad eclesiástica en ese momento, el papa Benedicto XVI.
La proliferación de denuncias de abusos sexuales a menores cometidos impunemente durante décadas por numerosos religiosos en todo el mundo –y del hipócrita encubrimiento de estos por parte de sus superiores– en el Vaticano han sido sin duda alguna uno de los amyores escándalos.

