Las autoridades salvadoreñas han hablado en repetidas ocasiones de la fuga de presuntos pandilleros ante los arrestos masivos del régimen de excepción.
El gobierno de El Salvador le confirmó a la BBC Mundo que está colaborando con los países vecinos, con México y EE. UU. para que pandilleros sean devueltos a El Salvador.
La guerra contra las pandillas ha llevado a las vecinas Honduras y Guatemala, así como al sur de México, a reforzar la seguridad fronteriza y a multiplicar los operativos.
Varias voces denuncian que entre los huidos también hay expandilleros que ya cumplieron sus penas y no deben nada a la Justicia y ciudadanos que temen detenciones arbitrarias.
“Desde que El Salvador tomó esas medidas, Guatemala estableció un plan con el propósito de evitar ese éxodo”, dijo el ministro de Gobernación guatemalteco, Davi Barrientos.
Agregó que, “obviamente ha habido desplazamientos. La porosidad en las fronteras de este país y de todos los países es una realidad”, reconoce.
El Instituto de Migración, y la comunicación “constante y fluida” con las autoridades de El Salvador llevó a la detención y deportación de 115 “pandilleros salvadoreños debidamente identificados en 2022.
Los arrestos han tenido lugar en comunidades aledañas a El Salvador y en zonas cercanas a la frontera mexicana.
Quienes más se han visto perjudicados
Con el objetivo de estrechar la cooperación y articular más acciones conjuntas en materia de seguridad, varias autoridades de la región se reunieron en febrero en la capital guatemalteca.
Asistieron representantes de México, El Salvador, Belice, Costa Rica y Honduras, este último también ha reforzado la frontera de algo menos de 400 km que comparte con El Salvador.
Ya en mayo de 2022 las autoridades hondureñas lanzaron patrullajes para “no permitir el ingreso de integrantes de estructuras criminales que buscan huir del vecino país”.
Hay que precisar que los centroamericanos no necesitan visa o permiso migratorio para cruzar de un país a otro en la región. Pueden ingresar solo con una tarjeta de identificación.
Hacía México y Estados Unidos
Allí, en Chiapas, el estado sureño que colinda con Guatemala, las autoridades locales formaron una fuerza especial antipandillas y apostaron policías en las estaciones de transporte público.
El ejército mexicano desplegó en diciembre 350 soldados adicionales en las comunidades limítrofes con Guatemala.
Y es que, en el último año, conductores y propietarios de empresas de transporte público del estado fronterizo han denunciado un aumento de intentos de extorsión por parte de “delincuentes”.
Dicen los medios locales, que “menos tres conductores fueron asesinados” por negarse a pagar y otros han recibido golpizas o les han quemado los vehículos.
Lo cierto, es que estos grupos en México no son nuevos, por lo que los expertos dudan de que se pueda decir tajantemente que los extorsionistas son recién llegados.
De hecho, se estima que la banda ‘Mara Salvatrucha’ está en el país desde inicios de este siglo y, de una manera más formal, desde que hace casi una década.
En octubre, la Fiscalía General de Chiapas anunció que abrió 122 investigaciones contra presuntos miembros de la MS-13 y Barrio 18. Y entre enero y septiembre de 2022 fueron detenidos 148 presuntos pandilleros, de ellos 50 de El Salvador.
El relato de un expandillero
En entrevista con la BBC, Walter, un expandillero quien dice que dejó la ‘MS-13’ tras trece años de pertenecer a ella y haber pasado por varias cárceles.
El expresidiario contó que “renuncié aun sabiendo que iban a buscarme para quitarme la vida, porque usted sabe que salirse no es así como decirlo y ya,”.
Asegura que no tiene cuentas pendientes con la Justicia de El Salvador. “Estoy 100% limpio. Cometí errores pero pagué por ellos”, se lee en la entrevista.
“Pero sabía que, si me quedaba, iba a ser víctima de ese régimen que me iba a alejar de mi familia”, cuenta el hombre desde México.
“Así que me dije; prefiero estar lejos pero que sepan que estoy bien, que me puedan ver aunque sea por una llamada”.
Ahora Walter, busca cruzar a los Estados Unidos en busca del “sueño americano”, pero con el temor de ser capturado y ser deportado a El Salvador.
Familiares de arrestados han llevado a cabo protestas y organizaciones como Amnistía Internacional manifiestan que no hay manera de garantizar una defensa efectiva.
- Imagen de portada tomada/Diario El Salvador

