A través de un video en redes sociales, se viralizó la imagen en la que el Dalai Lama, líder del budismo tibetano apareció saludando a un niño, quien se inclinó con tal de hacerle reverencia. Posteriormente lo besó.
El polémico y reprochable hecho se produjo en un evento de la Fundación M3M en India, en el cual el líder saludaba a 120 estudiantes que habían recibido su título universitario.
En medio de su discurso, un niño lo interrumpió. Así que Dalai Lama lo invitó a acercarse a su mesa, lo abrazó y lo besó.
El Dalia Lama dijo en medio del momento que, “¿Puedes chuparme la lengua?”, le pidió. Ante lo cual, el menor solo acercó un poco su cabeza. El saludo prosiguió por unos segundos, tanto que el monje lo abrazó y le dijo “gracias”.
En la plataforma Change.org, la organización Deter Influencers from Child Abuse creó una petición para recolectar firmas bajo el título de ‘Salvemos a los niños del Dalai Lama: detengamos el abuso infantil’.
“Admitimos que besar la mejilla es normal, pero insistimos en que besar los labios o besar con la lengua a un chico en público es definitivamente anormal”, recalcó la organización.
Ya se disculpó
Hace pocas horas el dalái lama se disculpó tras desatar una fuerte controversia y numerosas críticas.
En un comunicado el líder budista dijo que, “su santidad desea pedir disculpas al niño y a su familia, así como a sus muchos amigos de todo el mundo, por el daño que sus palabras han causado”.
La oficina de prensa precisó que, “su santidad a menudo toma el pelo a las personas que conoce de forma inocente y traviesa, incluso en público y ante las cámaras. Lamenta el incidente”.
El dalái lama ya causó controversia tras bromear con que seguramente podría ser sucedido por una mujer, pero esta debería ser “muy atractiva”.
Lhamo Dondhup, nombre original del decimocuarto dalái lama, huyó junto a miles de compatriotas a la India a principios de 1959 tras la dura represión china contra el fallido levantamiento popular de Lhasa, capital del Tíbet.
Desde entonces, continuó la lucha por la libertad de su pueblo, aunque siempre “oponiéndose sistemáticamente a la violencia”, motivo por el que le fue concedido el Nobel de la Paz en 1989.
El líder religioso nació el 6 de julio de 1935 en Taktser, en el Tíbet oriental, donde a los dos años de edad se convirtió en cabeza espiritual de su pueblo.
Denuncias de abusos de budistas
Lo ha reconocido desde su posición privilegiada de un Dios reencarnado, tan calmado y espiritual como siempre se muestra ante sus seguidores.
No ha mostrado ni una pizca de nerviosismo e incluso se le escapó una sonrisa irónica cuando le espetó a los periodistas, en inglés, que “todo esto no es nuevo y ya lo sabía” desde los años noventa.
La oficina del líder tibetano ha estado recibiendo cartas de víctimas desde 1992 y, en ningún caso, él parece haber visto ninguna razón para distanciarse de los acusados.
El dalái lama, el líder religioso tibetano, era consciente de las vejaciones cometidas por parte de algunos líderes budistas.
Sabía, desde hace casi tres décadas, de las historias y los testimonios sobre los excesos sexuales, físicos, psicológicos y financieros de sus maestros budistas con sus pupilos.
En 1993, en la reunión anual en Dharamsala, ciudad del norte de la India, con los líderes budistas occidentales se habló del tema, “alguien hizo referencia a problemas de acusaciones sexuales”, dijo.
El respetado dalai lama no hizo nada y todo quedó en unas “alegaciones” anecdóticas, dice le diario El Mundo.
Aquellas acusaciones eran las denuncias de los aspirantes a budistas.
Lo que se encontraron en los centros de retiro, siempre según palabras de las presuntas víctimas, fueron monjes que usaron su posición para pagarse una vida de lujos con posesiones de sus alumnos.
Les intimidaron y manipularon para convencerlos de que sus violaciones eran la vía hacia esa “iluminación”, se aprovecharon de mujeres y varones, víctimas de abusos sexuales, dice el diario español.
- Imagen de portada tomada/ www.lr21.com.uy

