Un pasajero abrió una puerta de salida de emergencia durante un vuelo de avión en Corea del Sur que provocó una explosión de aire dentro de la cabina.
Esta acción irresponsable hirió levemente a 12 personas, dijeron las autoridades. Afortunadamente el avión aterrizó a salvo.
Algunas personas a bordo del avión Airbus A321 de Asiana Airlines intentaron detener a la persona, quien pudo abrir parcialmente la puerta, dijo el Ministerio de Transporte del país asiático.
La persona fue detenida por la policía del aeropuerto bajo sospecha de violar la ley de seguridad de la aviación, según un comunicado del ministerio.
Según medios locales, la identidad y el motivo de la persona no fueron revelados de inmediato.
Las autoridades manifestaron que la ley prohíbe a los pasajeros manipular las puertas de salida y otros equipos a bordo y prevé penas de hasta 10 años de prisión.
El avión con 194 personas a bordo se dirigía a la ciudad de Daegu, en el sureste del país, desde la isla sureña de Jeju.
Un video aparentemente tomado por una persona a bordo que se publicó en las redes sociales muestra el cabello de algunos pasajeros siendo azotado por el aire que entra en la cabina a través de la puerta abierta.
Doce personas fueron trasladadas a hospitales para recibir atención médica y las mismas sufrieron principalmente problemas respiratorios y otros síntomas menores.
¿Si estamos seguros en los aviones?
Probablemente has escuchado que volar es más seguro que ir en auto. Es un hecho que hay más accidentes automovilísticos que aéreos.
Pero cabe la duda, sobre todo cuando recordamos que un avión desafía la gravedad y luego pasa horas en el aire a 9.000 metros de altura, mientras que el auto se queda con sus cuatro ruedas pegadas al asfalto.
Los aviones de hoy en día son unas de las máquinas más seguras jamás creadas y están diseñados para seguir funcionando incluso si las cosas salen mal.
Un avión como el Boeing 747 cuenta con cuatro motores, pero es capaz de aterrizar con uno solo en el caso improbable de que los otros tres fallen.
La mayoría de los aviones modernos están equipados con radares meteorológicos, que usualmente están localizados en la punta de la nave.
Pueden rastrear tormentas así estén a 55.000 pies de altura.
Meterse en una tormenta con fuertes vientos puede resultar en daños severos así que los pilotos se valen de estos radares para cambiar de ruta y evitarlos.
Intercambio de datos
Luego de que el vuelo MH17 de Malaysia Airlines fue derribado de los cielos de Ucrania en 2014, se hizo evidente que no había suficiente intercambio de información entre los Estados.
Algunos habían estado cambiando la ruta de los vuelos para evitar zonas de guerra, mientras que otros no.
Eso llevó a la creación del repositorio de zonas en conflicto de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), un sitio web con detalles de las zonas de riesgo al que todas las aerolíneas y pilotos pueden acceder para planear sus rutas.
TACS
El sistema de alerta de tráfico aéreo para la prevención de colisiones (TACS, por sus siglas en inglés) está diseñado para precisamente eso: evitar que los aviones se choquen en medio del vuelo.
Va a bordo de casi todas las aeronaves comerciales y constantemente revisa el espacio que le rodea.
Puede detectar otro avión en el área y si está muy cerca, envía un mensaje a los pilotos para que ganen altura o la pierdan.
Por eso, ha sido una tremenda adición a la tecnología para la seguridad aérea.
Los datos
La seguridad de la aeronave y de los pasajeros es de suma importancia para ellos, por lo que siguen procedimientos muy específicos.
En una fase crítica, como el aterrizaje, los pilotos evalúan constantemente la seguridad.
El aterrizaje se puede abortar en cualquier momento antes de que las ruedas toquen la pista; hasta esta etapa, el piloto siempre tiene la opción de volver a elevar el avión y hacer otro intento de aterrizaje.
La importancia de los pilotos quedó espectacularmente demostrada en el aterrizaje de emergencia en el río Hudson de Nueva York, EE.UU., en 2009.
- Imagen de portada tomada/ El Universal.com

