Tras varias polémicas generadas durante varias semanas en todos los escenarios de la opinión pública, Japón informó que iniciará con el vertimiento de aguas residuales radiactivas tratadas de su planta nuclear de Fukushima.
De acuerdo con las informaciones que llegan desde el otro lado del mundo, el acto se llevaría a cabo este fin de semana sin importar que algunas naciones están en contra de esta acción.
Desde el año 2019 el país asiático se ha venido preparando ya que el lugar donde se almacenan estas aguas se está acabando y es “necesario liberarla para no sufrir ningún percance alguno”.
Esta situación ha generado dos grupos de países que están por un lado a favor y otros en contra de las medidas que generan contaminación.
Lo que sabemos
Según el primer ministro de Japones Fumio Kishida, las actividades de vertimiento de agua iniciarán desde este jueves 24 de agosto durante varios días de acuerdo a lo que vayan indicando los expertos en la materia.
Estas aguas contaminadas se habían almacenado en tanques que ya están a punto de rebosarse y que podrían generar causas irremediables en los humanos.
Gran parte del agua se trata una segunda vez, según la empresa eléctrica estatal Tokyo Electric Power Company (TEPCO).
Lo que se espera es que la contaminación sea muy baja en relación al material radioactivo y que las repercusiones no sobre caigan sobre los humanos que viven cerca de las costas.
Explica Japón que estas aguas saldrán por un túnel que lleva a 1 kilómetro de las costas japonesas hacia el océano Pacifico, según reseña la CNN.
Desde la ONU y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) estarán vigilando antes, durante y después de que se lleve a cabo dichos procesos que ha llevado a diversos cuestionamientos tanto de fondo como de forma.
Las razones por las que lo harán
Lo que dice Japón es que esta decisión se toma debido a las complicaciones que generó el terremoto y tsunami del año 2011 en el que se dañaron los sistemas de suministro eléctrico y refrigeración de la central nuclear de Fukushima.
Esto ha llevado a que se tenga que bombear agua para poder enfriar los desechos de combustibles de los tanques.
Esto también ha llevado a que se filtren aguas radiactivas por las alcantarillas y que contaminen las tuberías y que estas sean imposibles de tratar para reutilizarlas según los expertos.
La empresa encargada de almacenar estos líquidos radioactivos confiesa que los tanques quedaron demasiado pequeños para la cantidad de líquidos que tienen en este momento.
En ese sentido construir más tanques no es la solución y es necesario verter estas aguas “sí o sí”, recalca el gobierno de Japón.
Los riesgos
Si bien estas aguas tienen elementos peligrosos, los científicos explican que estos pueden eliminarse por medios de tratamientos químicos de tratado de agua.
El problema dice el gobierno, “es que no hay tecnología disponible para eliminar un isótopo del hidrógeno llamado tritio radiactivo”.
Ante esta situación, las divisiones sobre el nivel de riesgo que existe ha generado división entre los conocedores del tema en el mismo japón y entre científicos.
Lo que les preocupa a algunos especialistas es que las aguas contaminadas que serán vertidas al mar le generen mayor daño a la vida marina del que se calcula y que está se quede plasmada en el ecosistema.
La voz desde otros gobiernos
El gran mejor amigo de Japón, Estados Unidos está respaldando la medida al igual que Taiwán quien aseguró que esto sería algo muy bajo en materia de contaminación para el ecosistema.
Pero en cambio China no piensa lo mismo y al igual que varias islas del Pacífico se están negando o por lo menos no dieron luz verde a esta acción que para ellos podría repercutir a una alta contaminación a lao países del continente que tienen costas.
Ha sido tal la oposición, que se ha negado la importación de algunos alimentos que salen desde Japón, en especial los que provienen de la ciudad de Fukushima.
- Imagen de portada tomada/ Portafolio

