Esta semana se llevará a cabo en La Habana, Cuba, la cumbre del 77 y China como invitado especial y que contará con la presencia de varios líderes mundiales para los días 15 y 16 de septiembre en la isla centroamericana.
Este encuentro lo están viendo como un éxito desde el gobierno anfitrión de Miguel Díaz-Canel, que buscarán mostrase al mundo y afianzar las relaciones internacionales en materia política, económica y comercial.
En este lugar estarán más de 30 presidentes del selecto grupo que busca hacerle contrapeso al G20 y la OTAN para demostrarle a Estados Unidos y a Europa que no tienen la hegemonía en el mundo.
En total está previsto que acudan a La Habana más de un centenar de delegaciones internacionales para hablar de la cooperación Sur-Sur en el ámbito de la ciencia, la tecnología y la innovación.
Así las cosas, llegaran representantes de los 134 miembros a los a que ha llegado el grupo en donde de alguna manera le han dado un espaldarazo a Cuba en relación a las sanciones económicas de las que han sido víctimas desde EE. UU. por sus diferencias de visión política.
Cuba saca pecho
José Cabañas Rodríguez director del Centro de Investigaciones de Política Exterior dijo que esta reunión de carácter mundial tiene un “tremendo valor” diplomático y es parte del esfuerzo de La Habana para buscar nuevos caminos para hacerle el quite al bloqueo.
Asimismo, Arturo López, profesor de relaciones exteriores de la Universidad Autónoma de Madrid, dijo que este evento deja ver la capacidad que puede llegar a tener Cuba en el mundo en relación a su convocatoria con sus homólogos.
Así las cosas, el presidente cubano Díaz-Canel, dijo que con este foro busca consolidarse como parte de los países de América Latina fundamentales en los movimientos geopolíticos de las grandes naciones hermanas como lo son China y Rusia, entre otros que están en este mismo lado de Las Américas.
Esta precariedad se debe, principalmente, a la política estadounidenses (incluidas las sanciones extraterritoriales) y a la reacción de parte de una parte de la comunidad internacional que le sigue el paso a Washington para reprimir la economía cubana.
Oposición a la cumbre
Manuel Cuesta Morúa, un opositor farreó de lo que él llama “la dictadura cubana” dijo que Canel “trata de vender humo a los medios de comunicación de este lado de Occidente, pero la pobreza sigue palpable y eso ningún foro lo va a cambiar”.
Asimismo, dijo que Cuba quiere estar en la repartición geopolítica del poder económico que se haga en el momento que sus amigos de BRICS tomen decisiones en relación a Latinoamérica y en los que ellos quieren ser protagonista “para tener poder político y mediático para favorecer sus intereses frente a los demás que los rodean”.
Todos estos encuentros de países diferentes a los del G7, la Unión Europea y la OTAN lo que buscan es crear un nuevo orden mundial en el que Estado Unidos no sea el mandamás y que por el contrario sea repartido el poder entra varias naciones a las que han tenido el poderío mundial.
Según el G77+China como invitado especial, lo que busca es el poder se maneja como un sistema de “multilateralidad solidaria y sin hegemonías” y con “un mejor pedazo de torta al que reciben en este momento”, recalca Cuesta Morúa.
Quienes la conforman
Este grupo de países en vías desarrollado y subdesarrollados iniciaron siendo 77, en el año 1964, pero ahora son 134 naciones que la conforma entre territorios de Latinoamérica, Asia y África.
Aunque recientemente se introdujo como invita a China y por eso también se puede escribir ‘G77+China’ ya que está participa como ese miembro número 135 y que podría ser la apertura para el ingreso de economías más fuertes.
China tiene presuntamente un papel de colaborador, no de miembro formal. Corea del Norte, también hace parte del grupo, aunque viven aislada del mundo por las sanciones norteamericanas que no les permite comercializar con los miembros del G77.
- Imagen de portada tomada/ Prensa Latina

