Musa Manzini, es un reconocido músico de jazz sudafricano tuvo una complicada operación por un tumor cerebral. Durante la cirugía se mantuvo despierto tocando la guitarra.
La intervención tuvo lugar en un hospital de la ciudad de Durban, en la provincia de KwaZulu-Natal.
Entre los médicos, liderados por el doctor Basil Enicker, mantuvieron consciente a Manzini para controlar el movimiento de sus dedos, ya que la operación conllevaba grandes riesgos de dejar paralizada la parte izquierda de su cuerpo.
La intervención se alargó seis horas y tenía como próposito librar a Manzini de un tumor recurrente que le había sido diagnosticado por primera vez en 2006.
“Estoy deseando volver al estudio para grabar otro álbum. Tengo mucho material”, dijo el músico, satisfecho sobre el futuro de su salud.
Neurocirugía con el paciente despierto
Se utiliza para tratar algunas enfermedades cerebrales neurológicas, como: tumores cerebrales o crisis epilépticas.
Si el área del cerebro o tumor donde se producen las convulsiones está cerca de las partes del cerebro que controlan la vista, el movimiento o el habla, es posible que el paciente tenga que estar despierto durante la cirugía.
El cirujano puede hacerle preguntas al paciente y vigilar la actividad del cerebro mientras le responde para a asegurarse de que está tratando el área correcta del cerebro que requiere cirugía.
Para el procedimiento también reduce el riesgo de provocar daños a las áreas funcionales del cerebro, lo que podría afectar la vista, el movimiento o el habla.
La neurocirugía con el paciente despierto puede ayudar a disminuir de manera segura el tamaño de tumores cerebrales en crecimiento, ayuda a prolongar la vida y mejorar la calidad de vida.
Riesgos de este procedimiento
Algunos de los riesgos de la neurocirugía con el paciente despierto radican en cambios en la vista, convulsiones, perdida de la memoria, alteración de la coordinación y el equilibrio, accidente cerebrovascular, hinchazón del cerebro o exceso de líquido en el cerebro, meningitis.
Cuando un tumor o parte del cerebro que provoca convulsiones requiere una extracción quirúrgica, los doctores deben asegurarse de no dañar un área del cerebro que afecte las habilidades del lenguaje y el habla o la motricidad.
Antes de la cirugía resulta difícil localizar exactamente esas áreas, por eso mediante el procedimiento con el paciente despierto le permite al cirujano saber puntualmente qué áreas del cerebro controlan esas funciones y, así, evitarlas.
Avances en neurocirugía
Los especialistas destacan que la neurocirugía ha avanzado de manera asombrosa en los últimos años.
En la actualidad se cuenta con un gran avance tecnológico en técnicas de neuroimágenes, neuroanestesia y microcirugía que, adicional a una buena planificación prequirúrgica, le da al paciente la seguridad de un resultado exitoso.
Para realizar la cirugía con el paciente despierto se exige que el paciente pase por una exhaustiva evaluación preoperatoria.
Estos estudios contemplan neuroimágenes en resonancia magnética estructural y funcional, los cuales identifican la zona de ubicación de la lesión y su proximidad en áreas del cerebro que controlan el habla y otras capacidades.
Durante la intervención, ya teniendo acceso a la corteza cerebral, el neurocirujano se cerciora de cuidar las funciones motrices del paciente y paralelamente va extirpando la lesión tumoral o el foco epileptógeno, evitando así el riesgo de secuelas permanentes.
Los pacientes en algunos casos, pueden presentar algún déficit temporal, pero en la mayoría de los casos, en pocas semanas, la recuperación es casi completa y la persona retoma sus actividades cotidianas al poco tiempo.
Es importante que el paciente al momento de ser despertado con el cerebro abierto, no se asuste y no reaccione negativamente, pues puede hacer que la sesión se vuelva complicada.
- Imagen de portada tomada/ La Sexta

