En las últimas horas el presidente de El Salvador Nayib Bukele le salió al paso a varias críticas de diferentes ONG que manifiestan que en ese país se maltrata y asesina a reclusos en sus prisiones.
Por lo que el mandatario expresó que las cárceles en su nación “son limpias, ordenadas, no hay abusos ni insalubridad” a diferencia de “la mayoría de los países de Latinoamérica”.
Bukele señaló que en los centros de reclusión “no hay abusos” pese a los señalamientos de organizaciones humanitarias de muertes con signos de violencia y de supuestas torturas de personas detenidas.
A través de su cuenta de X el presidente de los salvadoreños manifestó que: “En El Salvador, a diferencia de la mayoría de los países de Latinoamérica, nuestras cárceles son limpias, ordenadas, no hay abusos ni insalubridad ni golpes ni asesinados (como a diario pasa en otros países)”, publicó en la red social ‘X’.
Lo que dicen las ONG
De acuerdo con Bukele, es injustificada las críticas de las ONG que cuestionan el accionar del estado salvadoreño que buscar cuidar y proteger a la ciudadanía de la delincuencia al precio que fuera.
“Tal vez les molesta que no haya riñas con las que pueden justificar el asesinato de testigos”, añadió el mandatario.
Según distintas organizaciones humanitarias, al menos 189 personas han fallecido en custodia estatal en el contexto del régimen de excepción, aprobado y ampliado por el Congreso de mayoría oficialista, para combatir a las pandillas.
ONG como Cristosal han indicado en sus informes que han identificado patrones de tratos crueles, inhumanos o degradantes.
Además de laceraciones, hematomas, heridas, estrangulación, ahorcamiento y otros “signos de tortura”.
Amnistía Internacional señaló que en abril pasado documentaron al menos 10 casos de muerte bajo custodia del Estado y verificó que las principales causas incluían “el sometimiento a torturas y tratos crueles y degradantes por parte de agentes policiales y custodios”.
La sexta fase del plan seguridad de Bukele
A pesar de las críticas, Bukele sigue adelante con su plan de volver a El Salvador el país más seguir de las Américas e incluso del mundo.
Y es por ello, que llevara a cabo la sexta fase de su plan de seguridad, denominada “Integración” y enfocada en las necesidades a medio y largo plazo de la población desfavorecida, con una inversión anual de 30 millones de dólares.
Para tomar esta medida dice el mandatario que se creará la Dirección Nacional de Integración.
Esta está dirigida por el argentino Alejandro Gutman, que encabeza la organización no gubernamental Fundación Forever.
Sobre Gutman se sabe que ha trabajado más de 20 años en las comunidades más desfavorecidas, ayudando a miles de jóvenes a encontrar oportunidades de crecimiento económico y académico.
Explica Bukele
Para el mandatario centroamericano el Estado, las empresas privadas, las universidades y el resto de los sectores de la sociedad “deben de ayudarnos e integrarse para combatir la pobreza, que tiene múltiples causas”.
Es por ello que se ha iniciado un diálogo interdisciplinario y entre los diferentes gremios del país para que se puedan unificar medidas económicas a favor del país.
Solicitó también a los colaboradores locales e internacionales y a “gobiernos amigos” que apoyen los objetivos del plan.
Nayib, dijo también que con esta nueva etapa “lograremos botar esos muros invisibles que aún quedan en las comunidades, lograremos integrar a la gente de todo el país”.
El presidente aclaró también que el Instituto Salvadoreño de Formación Profesional (Insaforp) no desaparecerá, como algunos aseguran, sino que “más bien vamos a renovarlo” y mejorar el servicio que proporciona.
Con esto se espera aumentar y aumentar los recursos en materia de formación profesional y técnica en nuevas especialidades y habilidades para que los jóvenes y desempleados puedan surgir a través de sus propósitos personales y colectivos.
- Imagen de portada tomada/ Portafolio

