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Rusia declara el movimiento LGBTI como “organización extremista” y lo prohíbe en el territorio nacional 

Los organismo DDHH están muy preocupados por lo que pueda ocurrir a corto y mediano plazo contra comunidad.

Según el Tribunal Supremo de Rusia, la comunidad LGBTI “no existe como una entidad jurídica”, por lo que fue declarada como una organización extremista a nivel internacional. 

Por lo que le prohibieron cualquier tipo de actividad debido a un proceso impulsado por una moción del Ministerio de Justicia. 

Esta rechazable audiencia se llevó a cabo en privado, sin la presencia de “la parte demandada”, aunque sí se permitió la entrada de periodistas para escuchar la decisión del tribunal. 

Haya que anotar y como lo informamos oportunamente, hace dos años la Constitución rusa fue modificada para dejar claro que el matrimonio se refiere a la unión entre un hombre y una mujer. 

“Las relaciones entre personas del mismo sexo no están reconocidas en la Carta Magna rusa”, dice la justicia del país miembro del G20. 

Qué puede ocurrir

Antes de que se diera la sentencia en mención, un periodista de la BBC Mundo le preguntó a Sergei Troshin, diputado municipal en San Petersburgo, qué efecto tendría una medida como la mencionada. 

“Creo que esto significará que cualquiera que el Estado considere activista LGBTI podría recibir una larga pena de prisión por ‘participar en una organización extremista'”, dijo el funcionario que se declaró homosexual el año pasado. 

“Para el organizador de un grupo así, la pena de prisión será aún mayor”, agregó el exfuncionario público. 

En los últimos años, la comunidad LGBTI de Rusia se ha visto sometida a una presión cada vez mayor por parte de las autoridades y por consiguiente de la opinión pública. 

En 2013, se aprobó una ley que prohibía “la propaganda [dirigida a menores] de relaciones sexuales no tradicionales”. 

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El año pasado, esas restricciones se ampliaron a todos los grupos de edad en todo el territorio ruso. 

Los conservadores  

En la cámara baja del Parlamento ruso, Vitaly Milonov, famoso diputado del partido gobernante y que es conocido por sus posturas homófobas, afirmó que la prohibición de los grupos LGBTI “no tiene que ver con las minorías sexuales ni con la vida privada de las personas”. 

Al tiempo, el legislador dijo en varias ocasiones que ellos: “Tienen sus propias tareas, sus propios objetivos. Actúan como una fuerza política, una estructura política, y los objetivos de esta estructura contravienen la Constitución rusa”. 

En ese momento le aclaré que “no existe un movimiento llamado ‘Movimiento público internacional LGBTI’. ¿Cómo puedes prohibir algo que no existe?”, en una clara negación del movimiento ciudadano. 

“Oh, es fácil”, respondió Milonov. “Podemos prohibir cualquier actividad de las organizaciones internacionales LGBTI aquí en Rusia. Eso está muy bien. No las necesitamos”, dijo en medio de una entrevista a medios estatales. 

Desde la era Putin 

Desde que Vladimir Putin gobierna Rusia, el Kremlin se ha volcado en defender una ideología centrada en el pensamiento conservador y los “valores familiares tradicionales” en una clara persecución a que la gente conozca alternativas. 

Para las autoridades rusas el activismo LGBTI es algo inherentemente occidental y que es hostil a las costumbres de Rusia. 

Para el gobierno de Putin, “la presión que ejercen sobre la comunidad la presentan como un medio para defender la estructura moral del país”. 

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Otro aspecto es la popularidad de estas medidas de cara a las elecciones presidenciales del próximo marzo. 

“Creo que [la audiencia judicial] está relacionada”, opinó Sergei Troshin. “[Las autoridades] están creando un enemigo artificial”. 

Distracción mediática  

Maxim Goldman, quien trabaja para una organización rusa que ofrece apoyo personas transgénero y no binarias. 

Al tiempo que añade que “intentan distraer la atención de problemas más importantes, en los que las autoridades rusas no quieren que la gente piense”. 

Dice Goldman que: “En cuanto nos enteramos de la vista en el Tribunal Supremo, las personas que dirigen nuestra organización se dieron cuenta de que tendríamos que abandonar el país urgentemente. Se convirtió en una emergencia”. 

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