Un extrabajador de Target en Virginia fue sentenciado a 100 años de prisión por apuñalar y matar a golpes a su compañero de trabajo debido a que aparentemente le robó su almuerzo del refrigerador en la empresa.
En un comunicado de prensa el fiscal de la Commonwealth, Steve Descano, manifestó que, durante la sentencia Bazen Berhe, de 25 años, realizó una declaración poco inusual ante el juez Robert J. Smith en el Tribunal de Circuito de Fairfax.
Además, prometió que se comportaría tras las rejas mientras cumpliera una pena máxima.
“Le prometo, señoría, que no volveré a matar a nadie, no apuñalaré a nadie” dijo Berhe.
El juez del condado de Fairfax impuso a Bazen Berhe una pena de prisión de 100 años, con 30 años suspendidos por la muerte en 2021 de Hernán Leiva, de 58 años.
Por lo anterior, pasará los próximos 70 años tras las rejas según lo dispuesto por la justicia.
Berhe, es natural de Etiopía, y manifestó que estaba en un “estado de ira absoluta” antes de cometer el asesinato.
Según el condenado estaba teniendo problemas con las autoridades de inmigración porque no podría permanecer legalmente en los Estados Unidos y esta situación lo enfureció.
Cómo sucedieron los hechos
Tres días antes de cometer el asesinato, el 14 de abril de 2021, Berhe, de Alejandría, estaba trabajando en Bailey’s Crossroads Target cuando Hernan Leiva, de 58 años, conserje de Target, se robó su almuerzo del refrigerador de la oficina, lo que enfureció aún más a Bazen.
De acuerdo con el comunicado de prensa, al siguiente día del presunto robo del almuerzo, Berhe compró un martillo y un par de cuchillos mientras salía de su turno en Target.
Asimismo, les dijo a los detectives que pasó el día siguiente “entrenando para el asesinato”.
Luego al tercer día, el 17 de abril, Berhe llegó al estacionamiento de empleados de Target y esperó que Leiva se presentara a trabajar, para que de manera desprevenida atacarlo.
Fue así como lo atacó con las armas que tenía apuñalándolo y golpeándolo, antes de huir de la escena del crimen.
Según dijeron las autoridades, alrededor de las 3:30 am, en el estacionamiento en la calle 5100 de Leesburg Pike, la Policía de Falls Church encontró el cuerpo de Leiva.
Según la versión oficial el occiso habría fallecido producto de heridas con arma blanca.
Berhe se entregó a la policía
Poco tiempo después del suceso, Berhe regresó al estacionamiento donde había cometido el homicidio y se entregó a los policías que investigaban el crimen.
Berhe confesó el asesinato de Leiva y se declaró culpable de asesinato en primer grado en octubre de 2023.
Berhe dijo ante el tribunal el martes pasado que había ingresado al estacionamiento aproximadamente una hora antes y se encontraba detrás de una escalera, esperando matar a la primera persona que apareciera.
Cuando Leiva bajó las escaleras para comenzar su trabajo esa mañana, dijo Berhe, que lo golpeó con un martillo y luego lo apuñaló.
Berhe se disculpó con la familia de Leiva, y les confesó que “habría apuñalado a cualquiera, que el asesinato no fue personal hacia Leiva”.
El hoy prisionero dijo que, “incluso un niño de 4 años, si alguien hubiera bajado las escaleras primero, lo habría matado”.
Descano, expresó en el comunicado que la sentencia estaba justificada, “en este caso, debido al peligro único y autoproclamado que el acusado sigue representando para la comunidad, la sentencia de hoy fue un resultado necesario para mantener la seguridad pública”.
Quién era Hernán Leiva
Hernán Leiva era originario del país centroamericano de El Salvador, que vivía en Falls Church, Virginia, con su pareja, Esperanza, y sus dos hijos.
Según la frase marcada en su obituario, elogian a Leiva como un “trabajador extraordinariamente fuerte y una figura prominente para su familia”.
Del mismo modo, en una campaña en GoFundMe realizada tras su muerte para recaudar fondos y ayudar a la familia con los gastos, recalcan a Leiva, como un padre que será recordado por sus seres queridos como alguien que tenía un espíritu alegre.
- Imagen de portada tomada/ Fairfax County Police Department

