El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, dijo en las últimas horas que puede “arreglar” la creciente crisis en Haití.
Recordemos que en este país los grupos criminales han desatado estragos en los últimos meses.
Bukele, es tremendamente popular en su país y en toda América Latina por su represión contra las pandillas.
Lo anterior, a pesar de que varios grupos de activistas de derechos humanos han dado la alarma sobre los supuestos arrestos arbitrarios.
“Podemos arreglarlo”, escribió Bukele en inglés el domingo en su cuenta de X, compartiendo una publicación sobre el colapso de Haití.
El mandatario señaló que se necesita una solución de carácter global de la mano del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y de Haití.
Gobierno Bukele
La oficina de prensa presidencial escribió posteriormente que Bukele se refería “a la situación política y social que atraviesa Haití”.
Sin embargo, no se dieron más detalles sobre cómo Bukele propone ayudar a la desesperadamente pobre nación caribeña.
Haití se ha hundido aún más en la desesperación en los últimos días cuando grupos armados controlan gran parte de Puerto Príncipe, la capital haitiana.
Asimismo, los pandilleros han lanzado ataques a las carreteras que conducen al resto del país en un intento por derrocar al primer ministro. Ariel Enrique.
Por ello, CARICOM, una alianza de naciones caribeñas, convocó a enviados de Estados Unidos y las Naciones Unidas a una reunión para discutir la situación que vive este país.
El presidente de Guyana, Irfaan Ali, fue uno de los que manifestó en la región que se debe abordar esta problemática “urgente”.
Lo que respalda la propuesta de Bukele
En El Salvador, Bukele lanzó una guerra contra las pandillas en marzo de 2022, con un estado de emergencia.
Con este suspendió la necesidad de órdenes de arresto, entre otras libertades civiles.
Según la disposición, las autoridades han detenido a unos 75.000 presuntos gánsteres, muchos de ellos encerrados en la llamada prisión más grande de América.
Por este tipo de medidas, Bukele fue reelegido con más del 80 por ciento de los votos en febrero pasado.
Al tiempo que se le atribuye ampliamente haber reducido los homicidios a la tasa más baja en tres décadas.
Sus tácticas han sido elogiadas y emuladas por autoridades cansadas del crimen desde Ecuador hasta Argentina.
Esta semana retuiteó varias publicaciones con imágenes de prisioneros en una provincia de Argentina, donde un gobernador ha adoptado una ofensiva al estilo Bukele.
Una verdadera crisis humanitaria
El principal puerto de Haití se vio obligado a cerrar el jueves 7 de marzo debido a un sabotaje después de días de empeoramiento de la violencia de las pandillas.
Estos grupos tendrían al territorio centroamericano sumido en el caos y han dejado al primer ministro sin poder regresar del extranjero.
Caribbean Port Services, el único operador del puerto en Puerto Príncipe, la capital de Haití citó “actos maliciosos de sabotaje y vandalismo” al anunciar la decisión de suspender todos los servicios.
El gobierno de Haití extendió el jueves el estado de emergencia por un mes, cubriendo el oeste del país, que incluye la ciudad capital, pero las pandillas controlan grandes extensiones de áreas residenciales.
La oficina humanitaria de la ONU advirtió que el sistema de salud estaba “al borde del colapso”, con muchas instalaciones cerrando o reduciendo servicios y escasez de medicamentos y personal.
Sin elecciones ni presidente
Los grupos criminales pasaron a la ofensiva la semana pasada mientras el primer ministro Ariel Henry viajaba al extranjero, comenzando con un asalto a dos cárceles que permitió escapar a la mayoría de los reclusos.
Medios locales informaron que 10 comisarías de policía han sido destruidas y se estima que al menos 15.000 personas han huido de las zonas más afectadas de Puerto Príncipe.
Estados Unidos ha pedido al primer ministro Henry que tome medidas para resolver la crisis.
El secretario de Estado, Antony Blinken, se haría reunido con la máxima autoridad haitiana para conversar sobre una transición política “urgente”, dijo un funcionario estadounidense a la prensa en condición de anonimato.
Blinken habló con Henry sobre “la urgente necesidad de acelerar hoy la transición hacia un gobierno más amplio e inclusivo”, dijo Brian Nichols, el principal diplomático estadounidense para el hemisferio occidental.
Según varios expertos, la crisis de Haití tendría proporciones humanitarias que exigen una respuesta al mismo nivel como la que se está dando en estos momentos en Ucrania y Gaza.

