Elizabeth Ann Walsh del Cork Pet Behaviour Centre y un equipo multinacional de investigadores recomiendan que no deberías abrazar a tu perro según su última investigación realizada en Cork, Irlanda.
Sin embargo, parece contradictorio para la mayoría de los dueños de estas mascotas, ya que lo que más predomina en las redes sociales son fotografías y videos de personas alegres abrazando a sus perros.
Parece claro que la gente publica este tipo de imágenes porque creen que ilustran lo estrechamente unidos que están a su perro y lo feliz que está su perro de estar cerca de ellos.
Desafortunadamente, cualquier persona con conocimientos sobre las señales de comunicación de los perros debería poder darse cuenta de lo que sucede.
Muchos de los perros que se muestran en la multitud de fotografías publicadas, en lugar de disfrutar de los abrazos, en realidad muestran signos de estrés.
Genera estrés y ansiedad
Esa observación no debería sorprender demasiado, ya que abrazar es un comportamiento difícil de entender para los perros.
Los perros son técnicamente animales de carrera, lo que quiere decir que están diseñados para correr muy rápido.
Eso implica que en momentos de estrés o amenaza la primera línea de defensa que utiliza un perro no son sus dientes, sino su capacidad de huir.
Los estudios demuestran que privar a un perro de ese curso de acción inmovilizándolo con un abrazo puede aumentar su nivel de estrés y, si la ansiedad del perro se vuelve muy intensa y puede verse inducido a morder.
Pueden causar agresiones
La cara del abrazador está justo al lado de la cara del perro y, por tanto, de sus dientes.
Eso pone a quien abrace al perro en riesgo de sufrir lesiones graves, incluso si su perro tolera sus abrazos.
Es fundamental enseñar a los niños formas seguras de interactuar con los perros, especialmente con perros que aún no conocen, además de abrazarlos.
Los signos de estrés y ansiedad en los perros están bien establecidos y son fácilmente observables.
Van desde el extremo superior, donde un perro muestra los dientes, hasta indicadores más sutiles, como girar la cabeza para alejar lo que le molesta y romper el contacto visual.
Cierran de formar total o parcialmente los ojos, bajar las orejas o deslizarlas contra el costado de la cabeza, lamerse los labios, el ojo en forma de media luna y varios otros.
Signos visibles en fotos y videos con perros
De acuerdo con la investigación, inicialmente utilizaron fotos donde aparecen perros abrazados y éstas muestran varios de estos signos de forma muy frecuente.
En total, el 81,6 % de las fotografías mostraban perros dando al menos un signo de malestar, estrés o ansiedad.
Sólo el 7,6 % de las fotografías mostraron perros que se sentían cómodos siendo abrazados.
El 10,8 % restante mostró respuestas neutrales o ambiguas a esta forma de contacto físico.
Así que los investigadores decidieron utilizar videos en lugar de las fotografías estáticas para comprobar su hipótesis y obtuvieron una gama mucho más amplia de señales.
Esto les permitía interpretar signos, como jadear, parpadear o morder, que son fácilmente detectables por los movimientos y no se ven bien en una fotografía fija.
Resultados obtenidos
Realizaron tres estudios por separados, donde analizaron videos de personas jugando con sus perros, acariciándolos y abrazándolos.
Los investigadores revisaron alrededor de 80 videos más populares en las plataformas de medios encontrados buscando personas abrazando a sus perros.
Los resultados obtenidos mostraron que el 68,25% de los perros evitaron el contacto visual con el humano y apartaron la cabeza del que lo abrazaba.
El 43,75% se lamió el labio o la nariz, se observó que el 81,25% parpadeaba, el 60% tenía las orejas aplanadas y el 42,5% jadeaba.
Es decir, en dos de cada tres videos que revisaron (67,5%), el perro mostró comportamientos de mordisco o mordisco dirigidos al humano que lo abrazaba.
Al resumir los resultados, los investigadores escribieron: “nuestros estudios piloto muestran muchos motivos de preocupación, ya que los humanos tienden a no comprender necesariamente el lenguaje corporal o las vocalizaciones de los perros cuando interactúan con ellos”.
En pocas palabras, cuando se abraza a un perro esto no les brinda felicidad, sino que por el contrario al no observar las señales de esos abrazos afectuosos les están causando estrés y ansiedad.

