Quemarse con una bebida caliente parece ser un accidente muy común que ocurre diariamente.
En febrero de 2021 se presentó un caso muy particular que llamó la atención, debido a que una mujer decidió establecer una demanda luego de quemarse con un café.
Se trata de una anciana de 70 años en Atlanta, Georgia, quien ganó una demanda de 3 millones de dólares contra Dunkin’ Donuts tras sufrir quemaduras graves por un derrame de café caliente.
La mujer, cuya identidad no se conoce, adquirió una taza de café en una de las franquicias de Dunkin’ Donuts. Al dar un sorbo, la tapa del envase se desprendió y el café caliente se vertió sobre su regazo, ocasionándole quemaduras de tercer grado.
La mujer gastó miles de dólares
La anciana ha gastado 200 mil dólares en procedimientos médicos tras sufrir grandes quemaduras.
La afectada tuvo que pasar por cirugía para remediar los daños en su piel, y le colocaron grandes injertos de piel y le tocó volver a aprender a caminar.
Además, conserva todas las facturas por los gastos en los que ha tenido que incurrir para recuperase y a pesar que han pasado dos años sigue viviendo estragos del accidente, puesto que aún debe seguir aplicándose cremas varias veces al día.
Su abogado, Benjamin Welch de Morgan & Morgan, afirmó que la taza de café se encontraba defectuosa y que la tapa no estaba asegurada correctamente.
Acuerdo legal
Finalmente, después de dos largos años de procesos judiciales, el pasado 24 de octubre Golden Donuts LLC, la franquicia que maneja los locales de Dunkin’ Donuts en Estados Unidos, llegó a un acuerdo con el abogado y le dará una indemnización a la afectada.
La cuantiosa suma asciende a 3 millones de dólares, los cuales serán pagados a la mujer en compensación por sus lesiones y los efectos negativo en su vida.
John Morgan, fundador de Morgan & Morgan, manifestó que este acuerdo permite enviar el mensaje a otros restaurantes y comercios sobre priorizar la seguridad de sus clientes.
Antecedentes de casos similares
Probablemente habrás escuchado la historia de la anciana que fue a un McAuto, compró un café, lo colocó en su regazo y cuando abrió la tapa se le derramó, ocasionándole grandes quemaduras que le permitieron demandar a Mac Donald´s y ganar 3 millones de dólares.
Este hecho ocurrió en febrero de 1992, cuando Stella Liebeck, de 79 años, acudió a un McAuto en Albuquerque, Nuevo México, acompañada a su nieto.
La mujer compra un café y su nieto, quien conduce el carro, lo parquea para que Stella le colocara azúcar y crema con el auto detenido.
Sin embargo, la adulta mayor, que llevaba el café entre sus piernas, tuvo un desafortunado accidente, mientras retiraba la tapa se le vertió el café caliente sobre su regazo.
Quemaduras fuertes
El resultado fue terrible, la temperatura del café estaba entre 82 y 87 grados, y como sus pantalones eran de algodón lograron absorber el líquido extremadamente caliente y lo conservaron directamente contra su piel.
De tal modo, que sufrió quemaduras de tercer grado sobre el 6% de su cuerpo y otro tipo de quemaduras en un 10% adicional.
Debido a esto, pasó ocho días en el hospital para curarse las heridas en sus genitales, piernas y trasero.
La mujer, además, tuvo que someterse a una serie de injertos de piel acompañado de un procedimiento donde los médicos removieron el tejido muerto de las heridas, algo tremendamente doloroso.
Las quemaduras le dejaron con fuertes cicatrices y discapacidad parcial durante dos años.
Cómo terminó
Tras un largo juicio, citar a varios testigos y aceptar que la mujer tenía el 20% de culpabilidad en lo sucedido, el jurado encargado decidió que McDonald’s era responsable de las heridas de Liebeck.
Inicialmente le otorgaron 200.000 dólares por sus heridas, pero se redujo a 160.000 dólares por la responsabilidad que tenía la anciana en el incidente.
Además, le otorgaron daños punitivos con el fin de enviar un mensaje a McDonald´s, por un monto adicional de 2.7 millones de dólares
Pero realmente, Liebeck no recibió esa cantidad de dinero según lo plasmado en el registro público, ya que el juez redujo el monto de los daños punitivos a 480.000 dólares, dejando el juicio a un total de 640.000 dólares.
Este caso, además de ser una pequeña leyenda donde una pobre anciana le gana al gigante con una demanda millonaria, fue famosa por otra razón, y es que era la primera vez, que en los procesos judiciales del “gigantes vs el pueblo”, le sirvió a McDonald’s para tener a la opinión pública a su favor.

