El cáncer es una de las enfermedades más mortíferas del planeta, que no respeta distinción de sexo, edad o clase social.
Una de las principales causas de muerte en el mundo, es el cáncer, de acuerdo con los datos recopilados solo en el 2021, se registraron más de 10 millones de muertes en el mundo asociadas con esta enfermedad.
De acuerdo con los datos del Observatorio Global de Cáncer (GLOBOCAN) 2020, que recopila información sobre la mortalidad por cáncer de todo el mundo y es mantenida por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer.
Durante el 2020, se estima que 5,3 millones de adultos menores de 70 años fallecieron a causa del cáncer, de los cuales, aproximadamente 2,3 millones eran mujeres.
Desigualdad de género, una de las causas de muerte en las mujeres por cáncer
Un estudio científico reveló que la causa de muerte en las mujeres por cáncer está relacionada y fuertemente Influenciada por la desigualdad de género.
El estudio titulado “Mujeres, poder y cáncer: Una comisión de The Lancet” publicado por la revista The Lancet, indicó que tanto la desigualdad de género como la discriminación son factores claves que influyen en la tasa de mortalidad en las mujeres por esta enfermedad.
De acuerdo con el resultado de la investigación, se podrían evitar 1,5 millones de muertes al año si las mujeres tuvieran un mejor acceso a salud oncológica que permita la detección temprana y un tratamiento adecuado.
Las oportunidades y derechos de las mujeres se han visto limitados en la identificación de factores de riesgo de cáncer, lo que dificulta la búsqueda de diagnósticos tempranos y atención de tratamientos oncológicos de calidad.
Esto se debe a barreras como falta de acceso a información, estigma cultural, recursos limitados, roles tradicionales de género y barreras lingüísticas, que demuestran la amplia brecha en desigualdad de género.
El informe señala que la discriminación de género ha llevado a que las mujeres asuman roles de cuidadoras, generalmente sin remuneración, lo que a su vez afecta negativamente su progreso profesional y reduce su participación en la toma de decisiones y políticas relacionadas con el cáncer.
En otras palabras, debido a las expectativas sociales tradicionales, las mujeres a menudo se ven obligadas a cuidar de familiares enfermos sin recibir compensación, lo que limita su capacidad para avanzar en sus carreras y tener influencia en la formulación de políticas relacionadas con el cáncer.
¿Cuál es la solución para que la desigualdad de género deje de ser un problema en el cáncer en las mujeres?
Los expertos argumentan como una posible solución a esta problemática es necesario adoptar una nueva agenda feminista que aborde esta discriminación en la atención oncológica.
Esto implica que los sistemas de salud, los profesionales médicos y los investigadores deben ser más inclusivos y conscientes de las necesidades de las mujeres en la educación para la identificación temprana, prevención y tratamiento oportuno del cáncer.
Ya que esto permitiría un enfoque más equitativo y efectivo en la prevención y el tratamiento del cáncer, así como una participación más significativa de las mujeres en la toma de decisiones relacionadas con la salud.
Lo que para los científicos podría reducir 1,5 millones de muertes prematuras por cáncer en mujeres si se elimina la exposición a factores de riesgo o si se realiza la detección y diagnóstico tempranos de esta enfermedad.
Además, se podrían salvar 800,000 vidas anualmente si todas las mujeres tuvieran acceso a una atención médica óptima para el cáncer.

