Durante décadas, el envejecimiento celular fue considerado un proceso irreversible. Sin embargo, un nuevo estudio científico acaba de demostrar que esa idea ya no es del todo cierta, ahora buscan revertir edad la biológica.
Investigadores del Instituto Babraham, en Cambridge, lograron que células humanas de la piel envejecidas recuperaran características propias de células mucho más jóvenes, con una diferencia equivalente a hasta 30 años en su edad biológica.
El hallazgo fue publicado en la revista científica eLife y ya está siendo considerado uno de los avances más relevantes en el estudio del envejecimiento celular.
Un experimento que desafía lo que se creía posible
El equipo trabajó con fibroblastos, células fundamentales de la piel encargadas de producir colágeno y mantener la estructura de los tejidos. Estas células provenían de personas adultas, con una edad biológica cercana a los 50 años.
Tras aplicar el procedimiento, los científicos observaron que las células comenzaron a comportarse como si fueran propias de personas de alrededor de 20 años, según distintos indicadores moleculares y genéticos.
No se trató de un simple cambio visual o superficial. Las modificaciones se reflejaron en la expresión genética, en los relojes epigenéticos y en la capacidad funcional de las células.
Cómo lograron rejuvenecer las células sin cambiar su identidad
El método utilizado se conoce como reprogramación celular parcial. A diferencia de otros procedimientos que convierten células adultas en células madre, esta técnica se detiene antes de que la célula pierda su función original.
Para lograrlo, los investigadores activaron temporalmente los llamados factores de Yamanaka, proteínas capaces de reiniciar ciertos procesos celulares. La clave estuvo en retirar estos factores en el momento exacto.
Al hacerlo, las células conservaron su identidad como células de la piel, pero con señales biológicas propias de células mucho más jóvenes.
Qué significa este avance para la ciencia
Los autores del estudio aclaran que el experimento se realizó únicamente en laboratorio y que todavía no existe una aplicación clínica directa. Aun así, el descubrimiento tiene un enorme valor científico.
Demuestra que el envejecimiento celular no es completamente fijo y que puede modificarse sin borrar la función de las células. Esto abre nuevas líneas de investigación en medicina regenerativa y en el estudio de enfermedades asociadas al paso del tiempo.
También ofrece una nueva forma de analizar cómo envejecen los tejidos humanos y cómo podrían mantenerse funcionales durante más años.
Un paso clave en la comprensión del envejecimiento humano
Hasta ahora, revertir la edad biológica de una célula implicaba el riesgo de perder su identidad. Este estudio demuestra que es posible retroceder décadas en la edad celular sin ese efecto secundario.
Los científicos señalan que el objetivo no es detener el envejecimiento humano, sino comprenderlo mejor para desarrollar soluciones futuras basadas en evidencia científica.
El descubrimiento no promete milagros inmediatos, pero sí marca un antes y un después en la forma en que la ciencia entiende el envejecimiento celular.

