La final de la Copa América entre Argentina y Colombia se vio empañada por los 8.000 aficionados que lograron ingresar al Hard Rock Stadium sin entradas.
Estos incidentes pusieron en peligro a los miles de asistentes y pusieron de relieve un problema de seguridad en un evento tan grande.
Ahora se ha revelado que más de 7.000 de los aficionados que entraron ilegalmente al estadio han sido identificados.
Esto fue posible gracias a las cámaras biométricas tanto dentro como fuera del recinto.
Las personas identificadas ahora enfrentan severas consecuencias. Podrían entre otras cosas, ser sometidos a multas elevadas o incluso a prisión.
Asimismo y dependiendo de la gravedad que determinen las autoridades estadounidenses, a muchos migrantes se les podría revocar la visa de residente. En los casos más extremos, podrían ser deportados del país norteamericano.
Las primeras demandas
Se han presentado las primeras demandas en relación con los altercados en mención en el Hard Rock Stadium.
Una persona alegó lesiones graves y algunos poseedores de entradas dijeron que se les negó la entrada.
Los registros del condado de Miami-Dade y de la corte federal muestran que se habían presentado al menos cuatro demandas contra el estadio y la CONMEBOL.
El abogado Judd Rosen, que representa a una mujer herida, dijo que debieron contratar mayor personal logístico y de seguridad.
Según el profesional del derecho, los organizadores “antepusieron las ganancias a la seguridad”.
Para Rosen: “Fue un intento de sacar tajada de dinero. Todo el dinero que deberían haber gastado en un plan de seguridad adecuado y en un equipo de seguridad adecuado, lo metieron en sus bolsillos”.
Los afectados piden reembolso
Una demanda colectiva fue presentada por los fanáticos con entradas a quienes no se les permitió ingresar al partido de la final de la Copa América.
Entre los demandados se encuentra el Hard Rock Stadium, las organizaciones internacionales de fútbol.
Entre ellas, la Confederación Sudamericana de Fútbol y la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol Asociación, y la empresa de seguridad Best Crowd Management.
La demanda afirma que los acusados “no implementaron un plan de seguridad y protección adecuado y razonable”.
Los afectados argumentan que no se prepararon para el tamaño de los “asistentes sin entradas” y no establecer un perímetro para verificar las entradas.
Lo que pagaron por las boletas
La denuncia afirma que: “La escena que se desarrolló en la televisión y las redes sociales fue asombrosa: fanáticos ensangrentados, padres protegiendo a sus hijos de actos delictivos, fanáticos agrediéndose entre sí”.
La denuncia sostiene que los acusados deberían haber previsto el caos que se desató e ignoraron su deber de proteger a los poseedores de entradas.
El demandante principal, Das Nobel, dijo que pagó casi 10.000 dólares por cuatro entradas y casi 15.000 dólares por los gastos de viaje y alojamiento.
Afirma que no vio a nadie escaneando las entradas cuando llegó al estadio. En cambio, vio que la puerta sureste estaba cerrada y con llave, según la demanda.
Los que han dicho los organizadores
La Confederación Sudamericana de Fútbol, o CONMEBOL, dijo en un comunicado que estaban “sujetos a las decisiones tomadas por las autoridades del Hard Rock Stadium” y que ciertos procedimientos “no fueron tomados en cuenta”.
En respuesta, Hard Rock Stadium dijo en un comunicado que “implementó, y en muchos casos superó, las recomendaciones de seguridad de la CONMEBOL durante todo el torneo y la final”.
La demanda busca el reembolso total de las entradas, los intereses y los gastos de viaje de las personas que pagaron para ingresar al estadio pero se les negó la entrada.
El grupo estaría formado por personas que compraron entradas pero no se les permitió ver el partido en el estadio.
- Imagen de portada tomada/El Nuevo Herald

