El planeta tierra sigue enfrentando las devastadoras consecuencias de la mano humana que ha arrasado con la destrucción de la naturaleza a su paso.
Las múltiples crisis medioambientales por la explotación indiscriminada de recursos, la deforestación desmedida, la contaminación del aire y el agua, entre otras problemáticas ambientales, han puesto en peligro la biodiversidad y la estabilidad de los ecosistemas.
Especialmente el calentamiento global es una problemática que cada vez tiene más repercusiones severas para la humanidad. Con el cambio de temperaturas extremas como la oleada de calor que azota actualmente al continente europeo, y el deshielamiento acelerado de los glaciares y casquetes polares que han generado principal preocupación en los últimos días.
Esta semana el mundo entró en alerta por una significativa reducción del hielo marino en la Antártida, una caída sin precedentes en la historia desde que comenzaron los registros hace 45 años.
Reducción de hielo marino en la Antártida
La reducción del hielo marino en la Antártida es un fenómeno anual que enfrenta el continente cuando está en época de verano, especialmente en el mes de febrero que es cuando se presentan las temperaturas más “altas”.
Durante el verano antártico, la temperatura promedio es de 0°C. Una vez llega el invierno, la temperatura vuelve a sus niveles habituales entre los -10°C e incluso -60°C y el hielo marino retorna a sus niveles.
Sin embargo, este año ha sido diferente, el hielo marino no regresó a los niveles esperados, lo que ha significado una alerta en el mundo.
Preocupación entre los científicos por el rápido ritmo de deshielamiento en la Antártida
De acuerdo con las cifras entregadas por el Centro Nacional de Datos de Hielo y Nieve (NSIDC), el hielo marino de la Antártida se encuentra actualmente aproximadamente 1,6 millones de kilómetros cuadrados por debajo del récord anterior de invierno registrado el año pasado.
Actualmente, el hielo marino de la Antártida tiene una disminución de aproximadamente 2,6 millones de kilómetros cuadrados con respecto al promedio registrado entre 1981 y 2010.
Esto significa que la cantidad de hielo marino que ha desaparecido de la Antártida es equivalente al tamaño de todo el país de Argentina, una situación que ha generado una alerta mundial y especial preocupación en los científicos que estudian las razones de esta reducción.
El comportamiento de los niveles de hielo marino en la Antártida, a diferencia del Ártico, ha sido muy variable, por lo que para los científicos ha sido difícil entender las causas de las reducciones históricas.
Sin embargo, desde 2016 los niveles han estado marcados por una fuerte tendencia a la baja, que ha implicado significativas reducciones de hielo marino en el continente.
Es por esto, que los científicos creen que se debe a una respuesta del ecosistema al drástico cambio climático que ha generado una acelerada desaparición del hielo marino en la Antártida.
¿Por qué es importante el hielo marino?
Aunque posiblemente muchos de nosotros vivimos completamente apartados de la Antártida o el Ártico, la realidad es que su ecosistema con temperaturas extremas de frío es de gran utilidad en nuestra vida.
El hielo marino cumple una función de vital importancia para la humanidad, ya que refleja la luz del sol, como un espejo, y ayuda a mantener el planeta más fresco, por lo que influye significativamente en el clima y en la circulación del océano.
Sin contar que también sirve como hábitat para muchas especies marinas, especialmente para las focas y pingüinos, que lo usan para descansar y criar a sus crías.
Es por esto que debemos tomar conciencia de nuestra acción con el medio ambiente, para intentar frenar las consecuencias del cambio climático y así proteger y conservar los polos y todos los ecosistemas que nos garantizan una vida en condiciones óptimas en el planeta tierra.

