Tras la notificación de cadenas de comida rápida de diversos lugares, que han notificado que existe una escasez por un déficit del suministro, ya que el envío se ha visto entorpecido desde Estados Unidos y Europa.
Desde Asia, algunos letreros de la cadena Yum! y de KFC en Singapur, han informado a sus clientes que se reemplazarían con waffles de papa por la interrupción “global del suministro”.
La falta de papas fritas también ha afectado a otras destacadas cadenas como McDonald’s en Malasia e Indonesia han tenido que detener la venta de porciones grandes de papas fritas.
Desde KFC, la gerente de marketing Diana Hoo, de la filial de Singapur manifestó que “las interrupciones relacionadas con la pandemia continúan teniendo un efecto múltiple en la cadena de suministro global”.
Las razones del desabastecimiento
Se ha conocido que, la causa de la falta de suministro de papas fritas sería la variante ómicron del covid-19, por cuanto esta significa más trabas aduaneras en los puertos y además, una reducción de la mano de obra en el transporte.
McDonald’s por ejemplo, se vio obligado a racionar las papas fritas en Japón a fines del año pasado después de las inundaciones en el puerto de Vancouver en Canadá y de que el covid-19 haya cortado los suministros.
Asimismo, en Singapur se da porque la escasez de mano de obra y el menor rendimiento de los cultivos en el noroeste del Pacífico, donde se cultivan las famosas papas rojas de Idaho.
¿Por qué a las personas les gusta tanto las papas fritas?
Las patatas fritas forman parte de aquel grupo de alimentos que sabemos, no es el más saludable, pero aún así, hay algo detrás que nos atrae y disfrutamos cada vez que una patata frita ingresa en nuestra boca.
Un reciente estudio ha conseguido saber por qué nos atraen las patatas fritas y resultan irresistibles. La respuesta parece estar en el aroma que se consigue al combinar las patatas junto al aceite listo para freír.
Investigadores de la Universidad de Leeds, en Inglaterra, han evaluado los aromas y gases que se desprenden de las patatas fritas, pudiendo comprobar que su olor es mucho más complejo que el de una simple fritura.
En las patatas freídas dos veces, el aroma es más complejo y es aquí donde puede encontrarse un olor que incluye el olor de flores.
Éste secreto respecto al aroma, parece ser la clave de la atracción de las patatas fritas que resultan irresistibles para muchos y que, aunque sabemos no son un alimento sano para comer a diario, podemos disfrutarlas si se consumen con moderación.
La historia de las papas
Este delicioso platillo, recibe el nombre de papas a la francesa o fritas por el lugar en que se prepararon por primera vez: Pont Neuf, París. De ahí su autoría francesa.
dAunque hay algunos que difieren sobre este origen, atribuyéndolo a Bélgica. Lo cierto es que sólo en la primera se considera una comida típica.
Las papas tienen una historia oscura en sus inicios, porque era visto como tubérculo peligroso, perjudicial para la salud. Entre las enfermedades que le adjudicaban está la lepra y las escrófulas.
Durante esa época la papa solo se usaba para alimentar a los animales y a los indigentes. Hasta que Antoine Augustin de Parmentier descubrió el valor nutritivo de este tubérculo.
Este descubrimiento sobre la importancia de la papa como un complemento de la alimentación humana en caso de escasez -un problema muy importante de resolver en una época de guerra, sequías y enfermedad- las puso en la cima.
Los datos
Las papas fritas son reconocidas como un patrimonio integral de la cultura nacional, en la región de Flandes a partir del 2014.
En Bélgica, comer papas fritas es parte de la cultura, es muy común encontrarse con un fritkot, pequeños locales de comida rápida, donde este platillo es la especialidad.
El 95% de la población belga visita estos locales, esto equivale a cinco mil veces más de lo que se visita un Mc Donald´s en Estados Unidos.
Y como otro atractivo, está la grasa, este elemento es una de las razones por las que preferimos comer este alimento, lo confirma el Programa de Nutrición Humana del School of Public Health de la Universidad de Michigan.
Al probarlas, nuestras papilas gustativas captan una gama de sabores incomparable, por lo que desde el 2015 se le reconoce un sabor propio que ha pasado a formar parte de los cinco básicos.
Los ácidos grasos a bajas concentraciones, presentes en las papas a la francesa, son el elemento que le da su atractivo especial.
El olor tan característico desprendido de la grasa, da como resultado ese aroma que atrae, además de que provoca una sensación de satisfacción del apetito.

