Estados Unidos atraviesa una crisis migratoria desde hace un par de años por cuenta de la venida de inmigrantes que ingresan ilegalmente al país
En gran mayoría de América Latina en busca de un mejor futuro para su familia.
Estas personas que ingresan ilegalmente se han vuelto incontrolable para las autoridades norteamericanas que no han logrado cerrar el chorro en los pasos ilegales.
Por lo que algunos estados y ciudades han determinado tomar sus propias medidas para según ellos proteger su soberanía a través de múltiples restricciones a esta comunidad.
En ese sentido, una ciudad en el estado de Colorado ha dicho que está dispuesta a no recibir a ningún indocumentado.
Los motivos de la decisión
Se trata de Monument, que ha decidido al parecer por unanimidad de sus estamentos políticos renunciar por el momento a su instancia de ciudad santuario.
Lo anterior, por serios temores de que los inmigrantes invadan el área sin permiso alguno
Mitch LaKind, alcalde del condado, dijo a Fox News que: “El objetivo es asegurar que se sepa que no aceptaremos autobuses llenos de inmigrantes en nuestra comunidad”.
El mandatario ha dicho que “la razón principal es que no tenemos un presupuesto y no utilizaremos fondos de los contribuyentes”.
LaKind, aseguró que “en esta urbe no hay lugar para los inmigrantes” por lo que advierten que las personas que han terminado sus estadías asignadas en Denver no serán bien recibidas en el lugar.
Hay que anotar que en la actualidad las familias inmigrantes pueden permanecer en los refugios de Denver durante 42 días.
Mientras que en el caso de personas que están solas, pueden estar hasta por 14 días y después suelen buscar alojamiento en ciudades cercanas, siendo Monument una de estas.
Crisis por la migración
Esta medida es sin duda alguna, una respuesta a la situación que viven distintas ciudades en materia de inmigrantes.
En este lugar se están enfrentando problemas fiscales y humanitarios luego de haber sido declarados como santuarios para inmigrantes.
Asimismo, los expertos han dicho que todo esto se presenta también por la falta de los permisos de trabajo para que los inmigrantes puedan involucrarse a la sociedad.
En ese sentido, piden apoyo para que las solicitudes de asilo se procesen más rápidamente.
Estados con políticas inclusivas para los inmigrantes
El país norteamericano es el de mayor acogida de inmigrantes, según datos oficiales se calcula que unos 45 millones de personas que viven en EE.UU. Son nacidas fuera de este territorio.
Mientras que un 23% de esas personas se encuentra en una situación irregular —entre 10 y 11 millones de personas—, el 77% restante posee algún tipo de estatus legal.
Lo anterior, ya sea porque han logrado tener su residencia permanente o porque obtuvieron la residencia temporal, según indica el Pew Research Center.
En ese orden, muchos estados han venido trabajando en materia de política migratoria para que los inmigrantes puedan tener una buena calidad de vida y contribuir a la economía del país.
Las poblaciones con presencia de inmigrantes son: California (24%), Texas (11%) y Florida (10%). California tuvo la población inmigrante más grande de todos los estados en 2018, con 10,6 millones.
Ese mismo año, Texas, Florida y Nueva York tenían más de 4 millones de inmigrantes cada uno.
Los que brindan licencias a migrantes
Varios estados permiten que las personas que no tienen residencia legal en Estados Unidos obtengan licencias de conducir para que se puedan sentir incluidas en la sociedad.
El requisito que solicitan para ello es presentar un documentación de identificación como un certificado de nacimiento extranjero, un pasaporte o una tarjeta consular.
Entre los estados están: California, Colorado, Connecticut, Delaware, la ciudad de Washington, Hawai, Illinois, Maryland y Massachusetts.
En esta misma línea está Nueva Jersey, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo Mexico, Nueva York, Oregon, Puerto Rico, Rhode Island, Utah, Vermont, Virginia y Washington.
Del otro lado, Texas y Florida, dos de los estados con mayor cantidad de inmigrantes, no ofrecen esa posibilidad en busca de desincentivar la llegada de esta población a estos territorios.

