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Experto explica el paradigma del “pretty privilege” o el “privilegio de ser bonito”

Estas son las dos caras del paradigma del “pretty privilege” o “privilegio de ser bonito” de las que nadie habla, no son solo beneficios por belleza

En una sociedad donde la belleza a menudo se convierte en el determinante para definir las interacciones sociales y profesionales de cualquier persona, y muchos otros aspectos de su vida.

Los estándares e ideales creados en torno a los aspectos físicos de las personas se han convertido casi que en una lista de requisitos para definir a una persona en muchos aspectos de su vida. 

Creando así el famoso “pretty privilege” o en español conocido como el “privilegio de ser bonito” con el que básicamente se ha creado un tipo de cadena de superioridad donde el «pretty privilege» funciona como la clave para obtener beneficios y conseguir muchas veces lo que se desea.

Especialmente en la era en la que vivimos en un mundo casi que completamente digitalizado y globalizado influido en su mayoría por las redes sociales y el contenido que consumimos a través de internet. 

Donde se establecen constantes estereotipos de belleza y donde el término del “Pretty Privilege” o el famoso “privilegio de ser bonito” se ha convertido en un tema de conversación que ha influido en varios internautas.

Quienes esperan a través de su belleza alcanzar los objetivos que se propongan en diferentes aspectos de su vida. 

Las dos caras del “pretty privilege” o “el privilegio de ser bonito” de las que no se habla en las redes sociales

Sin embargo, el “Pretty Privilege” o el “privilegio de ser bonito” más allá de ser un beneficio en la vida. Realmente puede se ha convertido en un arma de doble filo para quienes lo usan en su diario vivir para conseguir lo que quieren.

Es por eso que el psicólogo estadounidense Mark Travels, explicó cuál es la verdadera paradoja que envuelve el “pretty privilege” o el “privilegio de ser bonito”. La ha dividido en dos aspectos claves que te explicaremos a continuación.

1. Una “Bonita” Personalidad 

Investigaciones revelan que la atracción física no solo abre puertas sociales, sino que también conlleva la percepción de una personalidad más agradable y competente. 

Sin embargo, esta ventaja puede llevar a juicios superficiales y conexiones basadas en la apariencia física que no trascienden más allá de simples impresiones. Que impiden la creación de relaciones auténticas o conexiones sociales significativas. 

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La paradoja surge cuando la confianza que reflejan las personas que creen obtener todo con el “pretty privilege” o el “privilegio de ser bonito”, puede interpretarse como vanidad.

Lo que los puede catalogar como personas narcisistas o egocéntricas que terminan siendo aisladas o apartadas de los círculos sociales. 

2. Una Carrera «Bastante» Exitosa

El atractivo físico de una persona no solo influye en las interacciones sociales y las relaciones que construye con los demás. Sino que también interfiere significativamente en el ámbito profesional. 

Las personas atractivas o socialmente consideradas “bonitas” tienden a ser más contratadas, promovidas y mejor remuneradas que el resto de trabajadores. 

Sin embargo, este privilegio que se obtiene gracias a ser “bonito”, puede desencadenar al mismo tiempo de éxitos resultados perjudiciales. Especialmente en el entorno de las personas con “Pretty privilege” o “privilegio de ser bonito”. 

Ya que los beneficios laborales que obtienen gracias a su apariencia física muchas veces terminan siendo desencadenantes de discriminación y el resentimiento de sus demás compañeros hacia ellos. 

Las mujeres atractivas, en particular, enfrentan una disonancia cognitiva. Al intentar crear un equilibrio entre los beneficios y el desprecio en sus trabajos, lo que afecta significativamente su salud mental.

Aunque el “pretty privilege” o el “privilegio de ser bonito” ofrece indudablemente ventajas por encima de los demás. El análisis de este psicólogo recalca la necesidad de apreciar la diversidad más allá de las apariencias físicas. 

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Las dos caras de este privilegio refleja la importancia de valorar a las personas por su carácter y habilidades. Promoviendo una sociedad más inclusiva que vaya más allá del físico de las personas para ser tomadas en cuenta por igual. 

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