Científicos han descubierto una cantidad asombrosa de una versión poco común del helio, conocida como helio-3, en rocas volcánicas de la isla canadiense de Baffin, lo que afirma la teoría de que este gas noble se está filtrando desde el núcleo de la Tierra desde hace siglos.
Se estima que el helio, al ser un elemento super ligero y no reactivo, se propague desde las rocas hasta la atmósfera y luego hacia el espacio.
Por esa razón, se piensa que es un gas muy raro en la superficie del planeta. Los investigadores también hallaron helio-4 en las rocas que es más común en la Tierra.
Mientras que, el helio-3 se localiza fácilmente en otras partes del cosmos, por lo que los científicos se asombraron al encontrar un número mayor de este elemento del que se había registrado anteriormente en las rocas de la isla de Baffin.
Sin embargo, las altas cantidades encontradas son casi 70 veces lo que hay en la atmósfera y apuntan a una fuente más abundante y un origen más profundo.
El interior de la Tierra
Al contrario de la antigua creencia de que el núcleo y las demás capas del interior del planeta estaban geoquímicamente aisladas, este hallazgo apoya la tesis de que pequeñas cantidades de helio-3 y helio-4, junto con otros elementos, pueden estar filtrándose desde el centro de la Tierra.
Los elementos que se filtran pueden incorporarse en estructuras subterráneas conocidas como plumas mantelares, que suministran magma a los puntos calientes volcánicos más importantes de la Tierra, como Islandia y Hawái en la actualidad, o la isla de Baffin en el pasado.
El helio-3 primordial puede contener secretos sobre la creación del planeta a los que no es posible acceder de otra forma.
Según los investigadores, este descubrimiento también propone que el núcleo terrestre pudo haber resistido al choque del planeta primitivo que terminó originando la forma a la Luna hace 4 mil millones de años.
Se cree que este suceso fundió y combinó todo el material rocoso de la Tierra.
Helio-3 como fuente de energía
El helio-3 es un isótopo de helio con un solo neutrón en vez de dos.
Esta característica lo transforma en un combustible alentador para reacciones de fusión nuclear, una fuente de energía fundada en los mismos métodos que alimentan al Sol y otras estrellas.
En 2022, un equipo diferente de investigadores propuso la presencia de la actual fuga de helio-3 y fabricó modelos por computadora para calcular cuánto de este elemento queda en el núcleo de la Tierra.
No obstante, aunque se encuentren rastros de este helio-3 (3HE) primordial en sitios especiales de la Tierra, como la isla de Baffin, requeriríamos explorar otras fuentes más abundantes de este recurso para su posible extracción hacia aplicaciones tecnológicas, como la fusión nuclear.
Según Horton, “3HE es extraordinariamente raro en la Tierra porque el helio que se libera de la Tierra sólida se fuga al espacio, y porque se produce poco 3HE dentro del planeta a diferencia de 4HE, que es el producto de la desintegración radiactiva de isótopos naturales”
¿Cómo llegó el helio-3 a las rocas?
La respuesta podría remontarse al Big Bang que, al crear el universo, también liberó un gran número de hidrógeno y helio y que, con el tiempo, estos elementos se unieron a la creación de las galaxias.
Según los científicos de la NASA, opinan que el sistema solar se creó hace 4.500 millones de años en el interior de una nebulosa solar, después que la nube de polvo colapsó con una supernova, el material obtenido formó un disco giratorio que acabó dando lugar a nuestro Sol y a los planetas.
El dato
Es posible que el helio adquirido de la nebulosa solar permaneciera atrapado en el núcleo de la Tierra cuando se creó el planeta, transformando el núcleo en una reserva de gases nobles.
A medida que el helio-3 se fugaba del núcleo, subía a la superficie mediante el manto en forma de columnas de magma que terminaron por entrar en erupción en la isla de Baffin.
Horton explica, que “en el momento de la erupción, la gran mayoría de los gases del magma huyeron a la atmósfera, sólo los cristales de olivino que crecieron antes de la erupción atraparon y conservaron el helio de las profundidades de la Tierra”.
La nueva investigación apoya la hipótesis de que el helio-3 se está fugando desde el núcleo de la Tierra y esto ha estado pasando durante algún tiempo, pero los científicos no están muy seguros de cuándo inició este proceso.

