Los pasajeros de un vuelo de LATAM que la noche de este miércoles se dirigía de Santiago de Chile a Paraguay -con una escala forzosa en Foz de Iguazú- vivieron una noche de terror
De acuerdo con medios locales cuando el avión quedó en medio de una fuerte tormenta sufrió graves daños, la perdida de un motor y parte del fuselaje y el parabrisas destrozado.
Hubo pánico a bordo y muchos pasajeros grabaron el momento en el que se escucha el impacto de lo que parece ser una granizada contra la aeronave, que se sacude constantemente.
El vuelo -que originalmente cubría la ruta entre Santiago de Chile y la capital paraguaya- logró aterrizar finalmente en el aeropuerto internacional Silvio Pettirossi de Luque, en Asunción.
Estando en tierra, se pudo comprobar que había perdido uno de los motores como consecuencia de la tormenta.
Algunos de los 48 pasajeros que viajaban en el avión se descompensaron por las fuertes turbulencias y tuvieron que ser asistidos por paramédicos de la terminal aérea.
La aeronave también perdió el “morro” o nariz -la parte frontal de su fuselaje- y llegó con el parabrisas destrozado, según reportaron medios locales.
Las autoridades
Según Félix Kanazawa, director de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac), dijo en declaraciones a una radio local que se abrirá una investigación de lo sucedido con el vuelo.
Explicó que el comandante del vuelo es quien toma la decisión de emprender vuelo o no. “El comandante del vuelo es el que toma la decisión de viajar. La aerolínea y la Dinac estamos investigando qué pasó”.
El administrador del aeropuerto destacó la experiencia y pericia de la tripulación del vuelo para sortear la emergencia y aterrizar con el pasaje sano y salvo en Asunción.
La compañía dijo que, “tanto los pasajeros como la tripulación se encuentran en buenas condiciones. LATAM Airlines Paraguay lamenta los inconvenientes que esta situación meteorológica pueda haber causado a sus pasajeros”.
¿Cómo caerse de un avión sin paracaídas y sobrevivir?
Lo más probable es que no salgas de esta, pero hay gente que se ha visto en la misma situación, y ha sobrevivido. ¿Hay algo que puedas hacer?
Según el registro mundial de accidentes aéreos, cuya oficina está en Ginebra, entre 1940 y 2008 ha habido 157 casos de personas a las que les ha fallado el paracaídas y han sobrevivido.
Vaya por delante que todos esos afortunados se salvaron más por pura suerte que por su habilidad a la hora de caer.
Lo normal en este caso es que te mates, pero ya que no tienes mucho más que hacer en esos interminables minutos finales, no cuesta nada intentar vender caro el pellejo.
Cuanto más alto, mejor
Hay un primer dato un poco contraintuitivo en esto de caerse de aviones, y es que a partir de cierto punto la altura ya no es determinante.
La razón es que una vez alcanzas la velocidad terminal ya no vamos a acelerar más. La velocidad terminal o límite es la velocidad máxima que alcanza un cuerpo (en este caso tú) moviéndose en el seno de un fluido (el aire) bajo la acción de una fuerza constante (la gravedad).
Para un humano en caída libre, en posición horizontal y con las extremidades extendidas la Velocidad Terminal es de aproximadamente 55 m/s (198 km/h).
Bastan unos 500 metros para alcanzar esa velocidad, por lo que a partir de ahí te va dar igual caer desde 1.000 metros que desde 3.000.
El matiz es que desde 500 metros solo dispones de entre 10 y 12 segundos para decidir qué hacer antes de la costalada. Es un plazo muy corto para intentar nada.
Sin embargo, si caes desde más alto, dispones de más tiempo. Por supuesto, las bajas temperaturas del aire y la falta de oxígeno posiblemente hagan que te desmayes, lo que al menos te ahorrará el mal trago.
Muchas personas en caída libre recuperan la consciencia cuando aún falta uno o dos minutos para el castañazo. ¿Cómo podemos invertir sabiamente esos dos minutos?
Postura y objetos
Lo primero es ¿tienes algún objeto a mano que pueda amortiguar tu caída? Cualquier objeto grande que puedas poner entre tu cuerpo y el duro suelo servirá no solo para amortiguar el impacto, sino además para reducir tu velocidad de caída.
Las personas que se sujetaron a algo durante una caída de este tipo tienen hasta dos veces más probabilidades de sobrevivir.
En cuanto a la postura, lo ideal es que ofrezcas la máxima resistencia al aire que puedas. La clásica postura de los paracaidistas, con brazos y piernas extendidas formando una X es la ideal.
- Imagen de portada tomada/ Pulzo.com

