Una voz de alerta ha surgido desde la isla de Pascua, en Chile tras el incendio que afectó las enigmáticas estatuas de piedra.
Según las autoridades, se cree que en algunos casos el daño es irreparable. El número de las inmensas estructuras afectadas aún está por determinarse.
La isla de Pascua tiene cerca de 1.000 de estos megalitos, conocidos como moai, cuya altura media es de 4 metros y fueron tallados por una tribu polinesia hace más de 500 años.
El incendio, afectó “cerca de 60 hectáreas”, según informó en un mensaje de Twitter Carolina Pérez Dattari, subsecretaria del Patrimonio Cultural del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Chile.
Lo que debe saber
El alcalde de la isla, Pedro Edmunds, dijo que los daños causados por el fuego “no se pueden reparar”.
Agregó el mandatario que, “todos los incendios, al menos de los que conozco en Rapa Nui, en mis seis décadas, son provocados por el ser humano”.
Ariki Tepano, director de la comunidad Ma’u Henua que gestiona y cuida el parque nacional, calificó el daño en las estatuas afectadas como “irreparable”.
Precisó Tepano que, “los moai están totalmente carbonizados y se puede ver el efecto del fuego en ellos”.
Los datos
La más grande de las figuras de piedra esculpidas pesa unas 74 toneladas y mide 10 metros de altura.
Las figuras fueron talladas por los indígenas rapanui en algún momento entre los años 1400 y 1650, y colocadas para formar un anillo alrededor de la isla, mirando hacia el interior.
Más conocidos por sus ojos hundidos y orejas largas, también lucen impresionantes sombreros de varias toneladas hechos de un tipo de roca diferente.
Eran figuras de devoción espiritual por los rapanui, encarnando el espíritu de un ancestro destacado. Cada uno era considerado como la encarnación viva de la persona.
Una de las estatuas, conocida como Hoa Hakananai’a, se encuentra en el Museo Británico y fue obsequiada por un capitán naval británico a la reina Victoria en la década de 1860.
La teoría que explica la ubicación de los moais
Cuando la civilización perdida de la Isla de Pascua desapareció, se llevó consigo las llaves de un misterio.
Dejaron unas estructuras inmensas que, a través de los años, han generado todo tipo de teorías y leyendas.
Los moais, unas rocas colosales talladas en formas humanoides cuyo significado es todavía presa de conjeturas.
Entre todos ellos, uno ha sobresalido a través de los tiempos: ¿por qué estas estructuras fueron colocadas dónde están?, ¿qué explicación se oculta tras su caprichosa ubicación a lo largo de esa isla perdida en el Pacífico?
El antropólogo Carl Lipo, dijo que, “dado el desarrollo tecnológico de esa civilización y su habilidad para mover monumentos masivos, podrían haber construido estas estructuras en cualquier lugar que les gustara”.
La mirada de los Moais
Según los expertos, todas las estatuas miran hacia dentro de la isla porque están orientadas hacia donde se encontraba la comunidad.
“Las estatuas miran hacia el interior (muchos piensan que miran hacia el mar, pero no es así) ya que es allí donde la comunidad vive, cultiva alimentos y hace todo lo posible para administrar los recursos limitados de la isla”, explican.
Desde una perspectiva polinesia, representan a los antepasados, son representantes de los individuos que vivieron en la comunidad en la antigüedad.
Y que además continúan sirviendo para guiar a la comunidad hacia el futuro, dicen los conocedores.
Las estatuas eran en sí símbolos de la comunidad y actuaron como elementos centrales para mantenerla unida en un espacio natural que era hostil.
En opinión de varios investigadores, son más de 20 años estudiando las comunidades ancestrales de la isla.
Explican que, la civilización allí fue “una hazaña increíble” que ha sido malinterpretada por personas ajenas.

