La caída de la natalidad es hoy una preocupación global. En medio de ese escenario, una científica china está explorando una idea que rompe con lo que durante décadas se dio por sentado en la biología humana. La bióloga Hongmei Wang investiga si reducir la menstruación a cuatro veces al año podría ayudar a prolongar la vida fértil de las mujeres.
Wang es investigadora del State Key Laboratory of Stem Cell and Reproductive Biology de la Academia China de Ciencias, en Pekín. Su trabajo se enfoca en comprender por qué la fertilidad femenina envejece antes que otros sistemas del cuerpo y si ese proceso puede retrasarse.
El reloj biológico de la fertilidad femenina
A diferencia de otros órganos, los ovarios comienzan a envejecer desde etapas muy tempranas de la vida. Las mujeres nacen con una cantidad limitada de óvulos y esa reserva se reduce de forma progresiva con cada ciclo.
A partir de los 30 años, el descenso se acelera. Para muchas personas, este factor biológico choca con realidades sociales como la estabilidad laboral, la educación prolongada o la decisión de postergar la maternidad.
Según Wang, entender y modificar este proceso podría ampliar las opciones reproductivas sin alterar otras funciones del organismo.
Por qué reducir la menstruación entra en la conversación científica
La hipótesis que investiga la científica parte de una observación clave. Los seres humanos menstrúan con frecuencia regular incluso cuando no buscan reproducirse, algo poco común entre otros mamíferos.
Reducir la menstruación a cuatro veces al año, en teoría, podría disminuir el desgaste del sistema reproductivo. Menos ciclos implicarían menos procesos de maduración y pérdida de óvulos a lo largo del tiempo.
Wang plantea esta idea como una pregunta científica, no como una solución inmediata. El objetivo es entender si existe una relación directa entre la frecuencia menstrual y el envejecimiento ovárico.
Estudios en animales y límites actuales
Por ahora, esta línea de investigación se desarrolla en laboratorio. Los experimentos se han realizado principalmente en ratones, donde se analizan los efectos hormonales y celulares de modificar los ciclos reproductivos.
La propia investigadora ha sido clara en señalar que aún hay muchas incógnitas. No se sabe si reducir la frecuencia menstrual sería seguro, ni cómo podría afectar al equilibrio hormonal o a la salud general en el largo plazo.
Antes de pensar en aplicaciones humanas, la ciencia necesita evidencia sólida y estudios clínicos amplios.
El papel de las células madre en el envejecimiento ovárico
La investigación de Hongmei Wang no se limita a esta hipótesis. Su laboratorio también trabaja con células madre para estudiar si es posible ralentizar el envejecimiento de los ovarios.
Algunos de estos estudios han mostrado resultados prometedores en animales, incluidos primates no humanos. Los hallazgos sugieren que el envejecimiento reproductivo podría no ser un proceso completamente irreversible.
Sin embargo, trasladar estos avances a personas sigue siendo uno de los mayores retos de la biología reproductiva moderna.
Un debate que va más allá de la ciencia
El trabajo de Wang se da en un contexto social complejo. En muchos países, la natalidad cae mientras aumenta la esperanza de vida. Esto genera presión sobre los sistemas económicos y de cuidado.
Prolongar la vida fértil podría ofrecer mayor margen de decisión a millones de mujeres. Al mismo tiempo, abre debates éticos, médicos y sociales sobre hasta dónde debe intervenir la ciencia en los procesos reproductivos.
Por ahora, la propuesta de reducir la menstruación a cuatro veces al año es una hipótesis en estudio. No es una recomendación ni una práctica disponible. Es, más bien, una muestra de cómo la ciencia empieza a cuestionar supuestos históricos sobre el cuerpo humano.

