Una nueva controversia afronta por estos días el gobierno de Nayib Bukele, luego de tomar la decisión luego de que fuera aprobada la reducción del número de municipios en El Salvador.
De acuerdo con los datos oficiales que emite el Ejecutivo del país centroamericano, esta Nación pasará de tener 262 municipios a solo 44.
Esta iniciática fue aprobada por 67 de los 84 legisladores que tiene el Congreso de ese país.
Y que es el mismo poder Ejecutivo que ha aprobado las políticas de seguridad del Gobierno de Bukele.
Esta medida comenzará a regir desde el 1 de mayo de 2024 y con ella lo que se busca es reducir el gasto público y mejorar la atención al público, dándole más recursos a las Alcaldías que quedan en función o las que se crean en el marco de la unificación de los territorios.
Disminuir la corrupción
Bukele ha manifestado que la principal razón de este cambio es buscar la forma de disminuir la corrupción, con los recursos más focalizados en menos alcaldes.
Pues con el gran número de Alcaldías era muy difícil hacerles seguimiento a los recursos públicos y por ende, tener un control para que no se perdieran en medio de tantos funcionarios por hacerle seguimiento. Explicó Nayib.
En esa misma línea, la Asamblea Nacional de mayoría oficialista dijo que concentrará las Alcaldías para buscar un mejor control de lo público, del patrimonio de los salvadoreños.
El presidente de El Salvador dijo que “con esta nueva ley se le acabará la guachafita a los politiqueros y corruptos que viven chupando de las arcas del Estado y solo viven desangrándolo”.
Para la analista política Bessy Ríos, no cree en tanta perfección al momento de la ejecución de la norma y explica ante la BBC Mundo que con Alcaldías más grandes los proyectos y los recursos que tendrán serán más robustos.
Lo que permitiría “más oportunidades para robar y no ser sorprendido en medio de tanto dinero que se manejará”. Señala que la corrupción “no depende de lo grande o pequeño que sea el aparato estatal, sino de las personas que estén en el cargo”.
Precisando que la tesis de Bukele está errada, al señalar que se disminuirá la corrupción solo por disminuir el gasto público.
¿Esto afecta o no lo económico?
Lo primero que dijo el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, es que no se van a suprimir puestos administrativos ni operativos de las Alcaldías que van a dejar de funcionar, porque se van a trasladar a las que continúan y solo eliminarán los de altos cargos.
Renglón seguido el Ministerio de Hacienda, informó que ahorro $250 millones de dólares, que sin duda alguna son un buen dinero que servirán para otro tipo de rubros en materia de obras públicas.
Entre tanto, la Asamblea dijo en ese mismo sentido que este ahorro anunciado por el Gobierno Bukele “supondrá más beneficios sociales para nuestros ciudadanos en los municipios, comunas y los barrios”.
La analista, Bessy Ríos, le dijo a la BBC que el reto que tendrá Bukele es buscar los mecanismos que garanticen que los dineros si van a llegar a las personas que “realmente lo necesitan y no adeptos al Gobierno”.
Para muchos esto termina siendo una acción de cortina de humo, pues según varios diputados de la oposición, el Gobierno ha “aumentado” de manera significativa “el presupuesto a comunicaciones y prensa”.
Los opositores insisten en que esta es “una jugadita” para centralizar más el poder, cuando debería ocurrir todo lo contrario y abrir más el Gobierno a las zonas recónditas de El Salvador, donde la institucionalidad por distintas razones aún no llega y que es necesaria.
- Imagen de portada tomada/ elperuano.pe

