Las autoridades rusas alertaron que Kiev espera atemorizar a la población, y provocar flujos de migrantes a Europa y presentar a Rusia como terrorista nuclear.
El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, declaró este lunes que el Gobierno ruso planteará ante la Organización de Naciones Unidas el tema de la preparación de una bomba atómica sucia por parte de Ucrania.
En este sentido, el canciller precisó que Moscú cuenta con información concreta sobre aquellos institutos científicos que poseen tecnologías que permiten crear ese artefacto radioactivo catalogado como bomba sucia.
Asimismo, funcionarios de Estados Unidos y otros países de Occidente, enfrentados a Rusia luego de su invasión de Ucrania, han desestimado estas afirmaciones.
Hasta la fecha, no se tiene registro del uso de estas armas y ni siquiera han sido usadas en combate, tampoco las han utilizado grupos terroristas, y su valor real como arma está en duda.
Pero las “bombas sucias”, dispositivos de dispersión de material radioactivo, son una posibilidad y han estado generando preocupación y miedo desde hace décadas.
Pero ¿Qué es una bomba sucia?
Es un dispositivo de dispersión radiológica, como lo define el OIEA, compuesto por un explosivo convencional, como la dinamita.
Contiene material radioactivo de uso civil y relativamente fácil de hallar, como el cesio-137 utilizado en todo el mundo en medicina y otros usos.
Al estallar, el material radioactivo, que puede estar presente en forma de polvo o pequeños trozos llamados “pellets”, se dispersa en los espacios aledaños, contaminándolos.
El estallido de una “bomba sucia” genera entonces daños potencialmente millonarios, ya que la zona debe ser evacuada y descontaminada.
Por lo anterior, puede incluir la demolición de estructuras y el necesario retiro de los escombros, como señala la organización centrada en la no proliferación Nuclear Threat Initiative.
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, “los materiales radiactivos utilizados en una ‘bomba sucia’ probablemente no crearían una exposición a la radiación suficiente como para causar una enfermedad grave”.
Los CDC advierten, que el polvo y el humo radioactivos resultantes de la explosión podrían ser peligrosos si son inhalados, y se deben tomar las medidas adecuadas, incluyendo la evacuación.
El dato
Debido a la posibilidad de construir una “bomba sucia” con materiales radioactivos de uso civil, los gobiernos en todo el mundo intentan mantener un control y monitoreo estricto de éstos.
Siempre bajo el paragua de la OIEA, para evitar que grupos terroristas o criminales puedan obtenerlos.
En el caso del cesio-137, éste tiene usos en radioterapia pero también en radiografías industriales y en sensores.
No debe confundirse a las “bombas sucias” con la bombas nucleares, en las que una explosión de enorme poder destructivo se produce luego de una fisión de material altamente radioactivo.
Nunca utilizadas en combate
Según un estudio publicado en 2021 por el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) del Ministerio de Defensa de España, solo algunos grupos terroristas, como islamistas radicales y supremacistas de EEUU, barajan su uso.
En la guerra de Corea (1950-1953) EE. UU. se planteó y descartó su uso, señala el informe del IEEE.
Pero fue Sadam Husein, en la década de 1980, quien estudió su incorporación a un ejército regular con el objetivo de eludir las prohibiciones internacionales.
Según científicos de la ONU, Irak habría ensayado en 1987 la explosión de una bomba radiológica, desestimada por la baja letalidad.
Cuando llegó la década siguiente ningún ejército del mundo se planteaba ya el uso de las bombas sucias en combate.
Lo anterior, según los historiadores a raíz de su escasa efectividad y su compleja manipulación.
Además de por las prohibiciones internacionales, con lo que su posible utilización quedaba restringida al ámbito de los grupos terroristas.
En noviembre de 1995 el líder checheno Shamil Basáyev anunció que un contenedor radiactivo se encontraba en el parque moscovita de Izmáilovo.
En el contenedor había Cesio-137 y su nivel de radiación superaba cien veces la norma.
Aunque las autoridades rusas descartaron que pudiera poner en serio peligro la salud de la gente.
- Imagen de portada tomada/ Noticias de Israel

