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La Justicia en Canadá sentencia que un emoji es símbolo para confirmar un contrato  

El juez que llevó este polémico caso, dijo que la personas que estaban negociando ya habían tenido acuerdos con acciones de expresiones similares.

En un hecho sin precedentes, la Justicia canadiense sentenció que, si usted envía a través de cualquier aplicación de mensajería web el emoji con el dedo pulgar hacia arriba, podrá ser tomado como un sí o validación del contrato que le hayan enviado.  

En esta casual situación se vieron involucrados el agricultor Chris Achter y su comprador de lino Kent Mickleborough. 

Esto en medio de una conversación, vía WhatsApp en la que Kent le envió un contrato acompañado de la frase “confirme el contrato de lino”, a los que Chris respondió con el emoji de pulgar hacia arriba. 

Pues bien, tras finalizar esa conversación Mickleborough se fue convencido de que Achter había aceptado el contrato y sus condiciones, pero este último lo entendió como una confirmación del recibido del documento y no de las condiciones del mismo frente a un negocio. 

El agricultor contó que pensaba que el comprador le enviaría en físico el contrato para que él firmará y ahí sí, sellar el trato comercial, pero esto no fue así. 

Tras esta disyuntiva, las partes llevaron este caso a la Justicia canadiense y fue entonces donde un juez dictó sentencia en el sentido en que un emoji con el pulgar arriba significaba lo mismo que una firma al momento de establecer un acuerdo en medio de un contrato. 

Según el togado, los involucrados tenían antecedentes de tener una relación comercial desde hace mucho tiempo. 

Según explica el juez, en conversaciones anteriores para cerrar convenios comerciales, el vendedor había respondido con frases como “lo veo bien”, “de acuerdo” o con apenas un “sí”. 

Un lenguaje entendido por las partes 

El tribunal de la provincia de Saskatchewan dijo que las dos partes entendías plenamente que este emoji era más allá que un acuse de recibido y, por lo tanto, significó una firma del contrato entre Achter y Mickleborough. 

Los vinculados en la discusión sobre si era o no válido la aceptación del emoji para aprobar el contrato, llevó el caso hasta la Justicia dado que el agricultor no entregó la mercancía al comprador. 

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La sentencia dice que “el tribunal reconoce que un emoji 👍 es una firma no tradicional en esta situación, pero que constituye una manera válida de aceptar un contrato”. 

El representante de la Justicia le dijo al agricultor que debe pagar 61.000 dólares “por daños y perjuicios” a su comprador, por el incumplimiento del contrato validado por juzgado. 

Ante esta decisión, Chris Achter dijo no estar de acuerdo con el juez, pero que respeta y acata la sentencia. 

Para Jean-Pierre Jordaan, abogado del agricultor, con esta medida se abre paso a que muchas personas tengan que visitar a la Justicia para dirimir el significado de los emojis en situaciones como estas o simples discusiones. 

El profesional del derecho dijo que el juez acudió a una definición de la página web Dictionary.com para poder determinar una sentencia tan relevante. 

Y en la misma plataforma decía que, “se utilizaba para expresar asentimiento, aprobación o ánimo en las comunicaciones digitales, en especial en las culturas occidentales”. 

Otros casos que llevaron a los emojis a la Justicia 

En el año 2015 se vio la primera pugna entre la Justicia y la participación de los emojis en un pleito jurídico, en el que un joven neoyorquino habría publicado en su muro de Facebook un emoji de un polía con tres pistolas. 

Lo que lo llevó a ser detenido y presentado ante la Justicia por amenaza terrorista en la plena capital del mundo.  

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Por otro lado, en Francia en el año 2016 un sujeto fue condenado a tres meses de cárcel por enviarle a su novia un emoji de una pistola.  

Tras este hecho, Apple sacó de su variedad de emoji esta representación y lo sustituyó por el de una pistola de agua.  

Así que de ahora en adelante cuídate de los emojis que puedas enviar a los demás, podrías estar sentenciándote a ti mismo.

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