Un trágico caso de una pequeña niña que quedó cuadrapléjica y con daño cerebral luego de consumir una gomita, ha conmocionado a todas las redes sociales.
Una gomita la dejó cuadrapléjica y con daño cerebral para toda la vida
Se trata de la triste historia de Amelie Paredes Sotelo, una niña de dos años, que ahora se enfrenta a consecuencias devastadoras tras ingerir lo que parecía ser una inofensiva gomita.
El incidente ocurrió en California, Estados Unidos, el pasado 28 de diciembre y desde entonces, la pequeña Amelie y su familia han vivido una completa pesadilla.
La tragedia se desencadenó cuando Amelie se encontraba disfrutando de unas gomitas de dulce, como cualquier otro niño lo hace en el día a día. Sin jamás llegar a pensar que se convertiría en un emergencia que la llevaría al hospital.
Según relatan sus padres, la niña mordió la mitad de una gomita, pero al ser tan pegajosa y muy rígida, resultaron en un incidente aterrador.
La madre de la pequeña, María Sotelo, contó los angustiantes momentos que vivieron cuando la gomita se volvió una amenaza para su hija. El dulce se quedó atascado en las vías respiratorias de la niña, llevándola a un estado de asfixia.
Al ver que su pequeña no podía respirar, sus padres llevaron a Amelie de inmediato a un centro asistencial.
Allí, el personal médico utilizó un dispositivo especial para extraer la gomita que se había quedado atorada en la orofaringe de la niña, impidiéndole respirar por varios minutos.
Sin embargo, y a pesar de los incesantes esfuerzos médicos, la falta de oxígeno dejó a Amelie con un daño cerebral permanente y cuadriplejía espástica.
Las gomitas que se convirtieron en una amenaza que casi acaba con la vida de una niña de dos años
La familia de la pequeña ha decidido emprender acciones legales contra los fabricantes de la gomita. Que desencadenó la tragedia que hoy enfrenta Amelie.
En este caso, las demandas se dirigen a Frankford Candy & Chocolate Co., Frankford Candy LLC y Hasbro, buscando responsabilizarlos por la tragedia.
Pero especialmente, la familia quiere alertar a más adultos de que no dejen consumir a sus hijos este tipo de dulces.
Ya que según su caso, la extrema pegajosidad y la incapacidad de la gomita para disolverse en la boca adecuadamente lo convierten en un producto potencialmente peligroso para los niños.
“Esos dulces eran una bomba de tiempo. Buscaremos justicia para esta niña inocente que alguna vez fue una niña vibrante y próspera, pero que ahora está permanentemente discapacitada, incapaz de hablar, tragar y moverse, por el resto de su vida”
dijo Thomas Bosworth, abogado de la familia que lleva adelante el caso de Amelie.
Mientras tanto esperan respuestas y encontrar un responsable por la tragedia de la pequeña de dos años que quedó cuadrapléjica y con daño cerebral permanente después de comer una gomita.
El caso de Amelie ha servido como un recordatorio de la importancia de las grandes empresas de fabricar productos seguros para los niños. Además, de una alerta para los padres de ver el peligro en cualquier cosa por inofensiva que parezca.

