¿Qué tan creyente te consideras de que los sueños pueden hacernos revelaciones de la realidad? Aunque para muchos puede ser cuestión de escepticismo, para otros los sueños pueden comunicar cosas importantes.
Como por ejemplo lo fue para un hombre brasileño que en uno de sus sueños tuvo una supuesta revelación de que debajo de su cocina había un tesoro oculto.
Por lo que decidió hacer caso a su sueño y empezó a cavar un pozo, sin saber que en un trágico final iba a morir después de caer en él.
Soñó que había un tesoro debajo de su cocina y cavó un pozo de 40 metros de profundidad
Se trata de la trágica historia de João Pimenta da Silva, un hombre de 71 años de la ciudad de Ipatinga, en Brasil. Quien perdió la vida tras caer en un pozo de 40 metros de profundidad que él mismo había excavado bajo el piso de su cocina.
Persiguiendo la idea de una supuesta revelación que tuvo en un sueño, de que al fondo de su cocina había un tesoro enterrado.
La historia comenzó con un sueño que el hombre describió cómo “profético”. Convencido de que bajo su cocina había un tesoro de oro enterrado, por lo que inició una búsqueda obsesiva que duró más de un año.
Durante más de 365 días cavó un pozo que alcanzó los 40 metros de profundidad en búsqueda del tesoro soñado.
Incluso, algunos de sus vecinos contaron que era tanta su obsesión por encontrar el tesoro, que el hombre contrató a personas para que lo ayudaran a excavar.
A quienes les pagaba inicialmente 70 reales brasileños al día, pero les fue subiendo el salario a medida que el pozo se volvía más profundo.
Víctima de su propio invento, cayó en un pozo a más de 40 metros de profundidad que cavó en su cocina
A pesar de que uno de sus vecinos, intentó convencer al hombre de 71 años del peligro de cavar un hoyo tan profundo en su casa. Su ambición por encontrar el supuesto tesoro era mayor que cualquier cosa.
Tanto así que hasta contempló la idea de utilizar dinamita para destruir una roca que obstaculiza su avance, elevando aún más los riesgos de su osada misión.
El día de la tragedia y el fatal desenlace llegó el pasado 5 de enero, cuando Pimenta da Silva cayó desde un andamio de madera cerca de la cima del pozo.
Sin medir el equilibrio, cayó a los 40 metros de profundidad que había cavado, y terminó siendo víctima de su propio invento de su ambición por encontrar un tesoro.
A pesar de los intentos de su amigo por salvarlo, el hombre de 71 años de edad sufrió lesiones fatales en la cabeza, fracturas de piernas y otros traumatismos severos.
Lo peor de todo, es que su búsqueda jamás tuvo éxito. Pues no existía el supuesto tesoro de oro con el que soñó que lo llevó a una ambición que le ocasionó la muerte.
Sin duda alguna, una historia con un trágico final que ha conmocionado las redes sociales. Pero que sirve como recordatorio de que siempre hay que soñar pero con los pies muy bien puestos sobre la tierra.
Fotos portada tomadas de: Departamento de Bomberos de Ipatinga

