En Europa no están nada contentos con la empresa Meta, luego de que esta anunciara que empezaría a cobrar por el uso de las redes sociales de Facebook e Instagram.
Esta es una táctica de Meta para sortear las normas de la Unión Europea que amenazan con restringir su capacidad de mostrar a los usuarios tales anuncios sin su consentimiento previo, poniendo en peligro su principal fuente de ingresos.
Según la información, Meta quiere cobrar a los europeos por suscripciones mensuales si no aceptan que la empresa utilice su actividad digital para dirigir anuncios, según una propuesta que el gigante de los medios sociales ha hecho en las últimas semanas a los reguladores.
Esta acción parecería una táctica de Meta para sortear las normas de la Unión Europea (UE) que amenazan con restringir su capacidad de mostrar a los usuarios anuncios personalizados sin su consentimiento previo.
Lo que explica Meta
La compañía tecnológica ha estado en el último mes con reuniones con dirigentes políticos de la Unión Europea para buscar un punto medio en que no perjudiquen a los usuarios, pero que tampoco afecte a Meta.
El plan también se ha compartido con otros reguladores de la privacidad de la UE para que aporten su opinión.
Según Meta, se espera que en los próximos meses pueda arrancar con este nuevo plan de suscripción que ya está siendo rechazado por muchos.
Según personas familiarizadas con la propuesta, los usuarios podrán elegir entre seguir accediendo a Instagram y Facebook de forma gratuita con anuncios personalizados, o pagar por versiones de los servicios sin publicidad.
La empresa estaría pensando en cobrar unos 10 euros al mes, equivalentes a unos US$ 10,50, en ordenadores de sobremesa con una cuenta de Facebook o Instagram, y unos 6 euros por cada cuenta adicional vinculada.
Mientras que, en los dispositivos móviles, el precio ascendería a unos 13 euros al mes, ya que Meta tendría en cuenta las comisiones que cobran las tiendas de aplicaciones de Apple y Google por los costos del uso de aplicaciones.
Un giro inesperado
Lo cierto, es que este paso representa un giro de 360 para Meta y sus usuarios que no están acostumbrados a este nuevo cobro que podría dejar graves perjuicios en Facebook e Instagram.
Sin embargo, Mark Zuckerberg, consejero delegado de Meta, lleva mucho tiempo insistiendo en que sus servicios básicos deben seguir siendo gratuitos y financiarse con publicidad para que puedan estar al alcance de personas de todos los niveles de ingresos.
“No necesitas miles de dólares para conectarte con las personas que usan nuestros servicios”, dijo Zuckerberg en una conferencia en 2018.
En una indirecta no tan sutilmente velada a su rival Apple, donde el CEO Tim Cook, por su parte, denunció lo que llamó un “complejo industrial de datos”.
Las propuestas de Meta se han presentado específicamente como una forma de sortear las exigencias de los reguladores de la UE de solicitar el consentimiento antes de procesar los datos de los usuarios para seleccionar anuncios altamente personalizados.
¿Por qué surgió esto?
Lo que explican desde Meta es que la empresa se ha visto impulsada por las exigencias de los reguladores de la privacidad, encabezados por Irlanda.
Este país en mención le pide a Meta que solicite el consentimiento del usuario antes de mostrar los llamados anuncios de comportamiento, dirigidos con datos de actividad del usuario.
Por otra parte, la Unión Europea dijo en septiembre pasado que Instagram, Facebook y la red publicitaria de Meta entrarían en el ámbito de aplicación de la nueva ley de competencia digital del bloque de países del viejo continente o la llamada ‘Ley de Mercados Digitales’.
Lo que sabemos desde esta redacción y que oportunamente publicamos en este medio es que la norma en cuestión “exige el consentimiento del usuario antes de mezclar sus datos entre sus servicios o combinarlos con los de otras empresas”.
- Imagen de portada tomada/ Cadena Ser

